4.11.11

Charlie Parker, más allá del mal

"Parker se siente atraído por el mal. Hay algo de mal en él" dice Connolly

Portada Más allá del espejo. Tusquets

John Connolly, creador del detective y expolicía Charlie Parker. foto:Iván Giménez. fuente:papelesperdidos

"Una y otra vez escribo sobre niños que se enfrentan a los problemas del mundo adulto, de adultos que se ven obligados a proteger a los niños del carácter depredador de los mayores, o adultos que se enfrentan a entidades empeñadas en hacerles daño". John Connolly describe así su trabajo en Nocturnes, libro de relatos al que pertenece la novela breve Más allá del espejo (de la que ofrecemos aquí un adelanto además, algunos de los relatos de terror incluidos en la edición en inglés), y de paso condensa en pocas palabras la esencia, obsesiones, fascinaciones y líneas maestras de una literatura que mezcla el terror y lo sobrenatural con lo policíaco, sin olvidarse de un particularísimo sentido del humor.

Autor de una extensa serie de novelas protagonizadas por el detective y ex policía Charlie Parker, cuya décima entrega se estrena en breve en el mercado anglosajón y que en España está editada íntegramente por Tusquets, Connolly se siente cómodo en los límites entre lo real y lo fantástico, entre personajes, el propio Parker o sus amigos Angel y Louis, ladrón retirado el primero, asesino a sueldo o no el segundo, con una moral muy lejos de ser convencional.

En Más allá del espejo, el escritor irlandés da algunas de las claves para comprender el universo creado alrededor de Parker, de cuyas novelas Tusquets ha vendido 180.000 copias. Situada cronológicamente entre El Camino Blanco y El ángel negro, cuarta y quinta obras de la serie, en ella se explica qué pasa con su amada Rachel durante el embarazo del que nacerá su hija Sam pero, sobre todo, se presenta a El Coleccionista, personaje genial e inquietante, tipo extraño de vengador pordiosero, desagradable y peligroso que comparte en su cruzada algunos de sus métodos con el propio Parker.

"El aspecto del Coleccionista, ese pelo grasiento combinado con la ropa sucia, era un elemento de distracción, un ardid para engañar a los incautos. Sus movimientos eran lentos y precisos porque él así lo deseaba", presenta Connolly al sujeto andrajoso y peligroso, al que los fans del detective recuerdan por su papel inquietante, desagradable y fundamental en Los atormentados y en otras novelas más adelante.

Crímenes horribles cometidos en el pasado contra varios niños por un tal John Grady en una casa horrenda y llena de espejos y la fotografía de una niña que podría estar en peligro completan un panorama del que no sería elegante adelantar más pero en el que, por supuesto, Parker se ve inmerso de lleno. En esta pequeña novela Charlie Parker trata de reconstruir su vida, devastada tras el brutal asesinato de su mujer y su hija relatado en Todo lo que muere, primera novela de la serie, y que convierte al detective en un hombre distinto, marcado para siempre por ese terrible suceso, empático con el sufrimiento ajeno y con una misión en mente: acabar con el mal aunque sea a costa de caer en él. Ese carácter forjado en la caza del asesino de su familia le aleja de la vida tranquila que en ciertos momentos se vislumbra en Más allá del espejo y que se diluye en cada encuentro con Rachel. "Parker se siente atraído por el mal. Hay algo de mal en él", ha asegurado Connolly en varias ocasiones para explicar las derivas de su personaje. A su manera.

A pesar de que a veces pasa de puntillas por el caso, el aficionado echará en falta otras cien páginas más, para centrarse en elementos de la vida de Parker y en personajes esenciales para entender toda la serie en su conjunto, el regreso del mejor Connolly, de esa prosa vivaz y con imágenes tan poderosas, es siempre una excelente noticia.