Mostrando entradas con la etiqueta suecia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta suecia. Mostrar todas las entradas

21.8.10

Montes: "Mankell sugiere las preguntas adecuadas para acercarse al conocimiento"

La filóloga española que tradujo al castellano casi todos los libros de la serie Wallander cuenta que llegó al mundo Mankell por azar y que eso ha significado todo para ella

TODO MANKELL. Carmen Montes tradujo casi todos los libros de la serie Wallander y algunos de la serie africana.foto.fuente: Revista Ñ

"El mundo de la traducción literaria es muy escabroso y cuesta mucho entrar bien", dice Montes.

Las obras de Henning Mankell ha merecido una traducción a la altura de sus significativos relatos, tanto los policiales como los llamados humanistas. Muchos de sus libros, en el momento de ser trasladados al español cayeron en las manos inteligentes de la traductora Carmen Montes.
En esta entrevista Montes nos cuenta detalles de su formación y de la forma en que afrontó cada texto de Mankell. Ha traducido casi todos los libros de la serie Wallander (incluyendo El hombre inquieto), algunas de las serie africana y también otras novelas que el escritor sueco ha publicado en editorial Tusquets. Filóloga y traductora, también explica en esta entrevista las peculiaridades de traducir del sueco al español.
--¿Cómo aprendió sueco, cómo se vinculó con la cultura escandinava?
--Lo aprendí en Suecia y lo aprendí traduciendo. Estuve viviendo en Estocolmo. Cuando llegué no conocía el idioma y no podía matricularme en ningún curso. Entré en una librería y vi una novela que se llamaba Ifigenia , y pensé que bueno, que Ifigenia sí sabía quien era, así que la llevé, me compré un diccionario y una gramática y empecé a traducir, y así aprendí sueco. Traduciendo.
--¿Y qué dificultades en particular le puede provocar llevar el sueco al español?
--Las dificultades casi nunca son de lengua. Es decir, la tarea del traductor y la pelea del traductor es siempre con la lengua, pero curiosamente todas las lenguas tienen formas de decirlo todo, de expresarlo todo. Sin embargo, cuando se trata de traducir cultura, de traducir referentes culturales, traducir una mentalidad, de manera que el lector hispanohablante la perciba, aunque le sea ajena, y la perciba además como ajena, esa sí era una gran dificultad. La sociedad sueca es una sociedad que se compone de silencios... Suecia es un país muy silencioso en todos los órdenes. Sin embargo aquí, en España, somos más ruidosos. ¿Qué ocurre?, que no prestamos atención a los sonidos con la misma intensidad con que lo hacen ellos. Y por ejemplo, ése es un campo semántico, el campo semántico de los sonidos, en todas sus manifestaciones, que es muy difícil de traducir, porque ellos tienen una precisión matemática, quirúrgica de la expresión de los sonidos. Otro ejemplo, los paisajes: la atmósfera de los paisajes en las distintas estaciones del año a las cuales ellos son más sensibles, están más atentos a los cambios estacionales. Esto ocurre sencillamente porque lo ven, lo viven mucho más, con mucha más intensidad, son más conscientes de la naturaleza que los que estamos aquí; y da igual que vivan en la ciudad, que sean urbanitas, ¿no? Viven muy unidos a la naturaleza. Y ése es otro ejemplo, otro campo semántico complejo de traducir; los términos de la naturaleza, de los animales, las plantas, los sonidos de los animales, los cantos de los pájaros, el sonido del agua cuando está medio congelada, o congelada entera en la superficie, pero fluye líquida por debajo. En fin, son unos matices tan precisos que cuesta trabajo reproducirlos.
--¿Cómo llegó al mundo de Henning Mankell?
--Pues fue la diosa Fortuna porque yo no había traducido nada más que un cuento de un gran autor sueco, clásico, de los años 40, Stig Dagerman, que se había publicado en la revista Quimera , y no contaba con una trayectoria de la que hablar ni la de que presumir como traductora literaria, pero una profesora de sueco de la universidad de Barcelona me recomendó a la editorial, y la editorial se puso en contacto conmigo, me pidieron una prueba, les gustó, y así empecé.
--¿Cuál fue el primer libro que tradujo de Mankell?
--El primer libro que traduje fue Comedia infantil . Un libro de la serie africana, un libro entrañable, tierno, muy triste pero también muy irónico, con esa mezcla de la que Mankell es maestro en realidad, de dosificar muy bien la ironía, el desespero, la desesperanza profunda y la risa y... a veces, a veces la felicidad, pero sólo a veces, es bastante pesimista pese a todo. Y ésa fue la primera; un libro de la serie africana.
--Y desde entonces, ¿cuál ha sido el libro que le ha causado mayores dificultades?
--Quizá el que más dificultades traductológicas me causó fue Profundidades, porque tenía una cantidad considerable de vocabulario técnico. Cuando se está traduciendo literatura y uno se topa con un submarino nuclear, la traducción deja de ser literaria para ser técnica. Y ahí me ocurrió esto. Los grados militares son problemáticos y esta novela versaba precisamente sobre la vida y las vicisitudes de un capitán de la marina sueca del siglo XlX. Es decir, no eran solamente rangos militares, que casi nunca son equivalentes, o que con mucha frecuencia no lo son, sino que encima eran históricos; con lo cual algunos habían desaparecido, y bueno, fue difícil encontrar las equivalencias.
--¿Qué ha representado para usted traducir otro tipo de libros como Profundidades o Zapatos italianos , más allá de estas dificultades técnicas que ha señalado?
--Bueno, es otra dimensión de Mankell, son como otras interpretaciones de la misma partitura. Mankell tiene en mente unos temas muy concretos, inquietudes y cuestiones que le interesan siempre. Pues casi como al ser humano en general, ¿no?, que llevamos 3.000, 4.000 ó 5.000 años dándole vuelta a las mismas cuestiones, que son tres o cuatro en definitiva. Eso mismo le ocurre a Mankell. Esas novelas son otra manera de aproximarse, de adentrarse en la naturaleza humana y en lo que la inquieta, lo que la amarga, y lo que la corroe, y lo que le procura felicidad también. Pero para mí fue muy interesante. Comedia infantil, que es una novela de la serie africana, también es exponente de su compromiso solidario y social tan conocido y encomiable.
--Usted siempre menciona, en las primeras páginas de los libros traducidos, que el tuteo entre desconocidos es algo común en Suecia a diferencia de otros países, ¿verdad?
--En realidad no es una nota mía, es una nota de la editorial, porque cuando yo empecé a traducir a Mankell, me habían precedido otras colegas en esa tarea, y ellas advirtieron el hecho de que en Suecia lo que prima, lo que se utiliza entre desconocidos es el tuteo; y la editorial decidió mantener ese rasgo sociológico que lo es; pero no sólo es un rasgo sociológico, es también un rasgo lingüístico. Es decir, el sueco actual carece de una forma para el trato de cortesía como la del español. Hasta el siglo XIX coexistieron de modo residual dos formas, el trato en tercera persona, que expresaba distancia y respeto, y el trato con la segunda persona del plural, el equivalente a nuestro «vosotros» (erróneo, como señalaba ya en el siglo XIX la Real Academia Sueca de la Lengua), que indicaba distancia y superioridad social por parte de quien lo usaba. Es decir, es despectivo, y en una sociedad socialdemócrata como la sueca eso era insostenible y llegó un momento en que casi por decreto, no fue exactamente por decreto pero casi, fue una decisión política que se adoptó, se suprimió el uso del ni («vosotros») como trato supuestamente de cortesía. Esto sucedió en los años 50 y 60. Al mismo tiempo se eliminó el trato de cortesía en tercera persona porque complicaba terriblemente la comprensión. Es decir, cuando el interlocutor es un inspector y el hablante le pregunta «¿Cree el inspector que el inspector llegará a tiempo?» en una lengua en la que, además, hay que expresar el sujeto siempre, necesariamente, llega un momento en que se entorpece la comprensión. De modo que se eliminó, sencillamente, y, salvo a los reyes de Suecia, se tutea a todo el mundo.
--¿Cómo vivió usted los cambios de la serie Wallander, desde la aparición de Linda Wallender hasta la despedida del inspector?
--Pues en lo profesional fue un poco caótico, porque en España no se publicaron los libros por orden cronológico y a veces se remitía a sucesos, a personajes que habían fallecido incluso. Pero al final, cuando has traducido tanto a Mankell y en concreto a Wallander, a veces todas las novelas se funden en una, es un continuum de peripecias del personaje y la mente las ordena según una sucesión armónica. Pero en lo personal fue curioso, porque llega un momento en que te sientes amiga del personaje, te sientes cercana; sus reacciones a veces te irritan, te sorprendes reaccionando precisamente a sus salidas de tono, a su desidia, a su pereza, a su tozudez. Aunque en realidad no eres muy consciente de este hecho hasta que, de repente, te dicen que ya no hay más, que se acabó Wallander. ¿Cómo que se acabó Wallander? Y no te lo puedes creer, porque para ti es un ser tan vivo, tiene tanto peso específico, es tan humano, demasiado humano, es un personaje con el que el lector puede dialogar, un socialdemócrata recalcitrante, un policía que se asusta, que agarra temeroso la pistola, ¿no? Claro que sentí pena cuando me dieron la noticia: "Bueno, ya no hay más Wallander". Y después, cuando llegó El hombre inquieto , me sorprendí... pues casi dando un salto de alegría; dije "¡Hombre!, Wallander otra vez". Claro, me alegró reencontrarme con él. Y fue verdaderamente un reencuentro muy entrañable, como reencontrar a un amigo al que creía perdido. Y sinceramente, me entristeció mucho la despedida de Wallander. Pero Mankell es siempre fiel a sí mismo y es muy consecuente, y ahí también lo fue, claro.
--¿Qué ha significado para usted, y también en lo personal y en lo profesional, traducir a Mankell?
--Pues en lo profesional, yo casi diría que ha significado todo. El mundo de la traducción literaria es un tanto escabroso y proceloso y cuesta mucho entrar y cuesta mucho entrar bien. Mankell y Tusquets me abrieron la puerta al mundo de la traducción literaria, pero la puerta grande. Y en lo personal... Bueno, lo que siempre aporta el conocimiento de un autor, o el contacto, aunque no sea tan profundo como en mi caso con Mankell, pero el contacto con un autor que tiene tanto que decir o tanto que cuestionarse sobre la verdad. Cuando uno lee, o por lo menos yo, cuando leo, busco verdades, busco respuestas y también preguntas, me busco a mí misma -supongo que le ocurre a muchos lectores- en las similitudes y en las diferencias, y yo creo que Mankell lo consigue. Mankell consigue sugerir, siempre con la mayor humildad, las preguntas adecuadas para acercarse al conocimiento. De modo que en lo personal creo que he crecido mucho también con él y con Wallander.

MONTES CANO BASICO
CADIZ 1963.
FILOLOGA Y TRADUCTORA
Carmen Montes Cano nació en Cádiz y se licenció en Filología Clásica por la Universidad de Granada, donde también cursó estudios de lingüística. Estudió lengua y literatura suecas, y traducción inversa español-sueco en la Universidad de Estocolmo. Ha sido profesora de español para extranjeros y de traducción aplicada sueco-español en el Curso de Español para Extranjeros de la Universidad de Málaga, y de lengua y cultura suecas en España (Centro de Lenguas Modernas de la Universidad de Granada) y en Suecia (Servicios de Coordinación «Erasmus» de la Universidad de Estocolmo). En 2001 se inició en el mundo de la traducción literaria, que hoy compagina con otras actividades relacionadas con la docencia y la traducción de libros, es miembro de la junta rectora de ACE Traductores y cuenta con cerca de medio centenar de libros publicados, entre los que figuran varios éxitos de ventas de los novelistas suecos Henning Mankell y Camilla Läckberg, pero también clásicos como Ingmar Bergman.
Certifica.com Certifica.com

18.8.10

La nueva Lisbeth Salander

Rooney Mara se convierte en la cara de la protagonista de la trilogía Millennium en Hollywood

Hollywood prepara su Millennium con Rooney Mara en el papel de la carismática Lisbeth Salander..foto AP.fuente:lavanguardia.es

"No sé si Noomi Rapace habla inglés, pero ella ha sido la única razón para ver las películas que se han realizado hasta el momento de la trilogía Millennium, de Stieg Larsson. ¿Por qué buscar a otra actriz para encarnar a Lisbeth Salander si Rapace está disponible?". Así de airado se muestra en la red Stu Freeman, de Brooklyn, junto a muchos otros comentarios negativos que ha suscitado el reciente anuncio de la sustitución de la actriz sueca (de origen español) que encarnó a la carismática hacker punk en la primera adaptación cinematográfica de la obra de Larsson. Su sustituta, según Columbia, la productora de la nueva trilogía de Millennium que se prepara en Hollywood, será la norteamericana Rooney Mara.
Efectivamente, la adaptación de la primera novela de Larsson, realizada por el danés Niels Arden Oplev, era más que competente: era brillante. Una limpia traslación –resumida– de la obra literaria. Sin embargo, el genio cinematográfico que pudiera tener el filme lo aportaba, por sí misma, la composición inesperada, vital, enérgica de Noomi Rapace como Lisbeth, una mujer aparentemente frágil, desvalida e impotente. Capaz, no obstante, de convertirse de manera creíble en un ángel vengador frente a los desmanes de quien osara cruzarse en su camino...

Y ahora Rooney Mara, la nueva Lisbeth. ¿Quién es esa chica? De momento, una desconocida. Una joven de 24 años, nacida en Nueva York, a la que se puede ver en en el remake de Pesadilla en Elm Street, de reciente estreno entre nosotros. Ha estudiado psicología, política internacional y gestión de organizaciones no gubernamentales, según reza su hagiografía, publicada en Wikipedia. Pero lo único cierto es que ella será la protagonista femenina de la inminente La red social, de David Fincher, el director de Seven, El club de la lucha y Zodiac, por citar alguno de sus títulos más conocidos. La red social tiene previsto su estreno en otoño y toma como punto de partida la fundación de Facebook.

Fincher, además, será el responsable de la futura nueva trilogía de Millennium, que él se encargará de dirigir, empezando por la primera entrega de la serie, Los hombres que no amaban a las mujeres, cuyo estreno está previsto para diciembre del 2011. Y él debe de haber sido el factor determinante en la elección de Rooney para un proyecto que ya cuenta en su reparto con nombres tan conocidos com Daniel Craig y Robin Wright Penn. Lo cierto es que para la nueva Lisbeth sonaban, desde hace meses, actrices tan reputadas como Natalie Portman, Ellen Page o Emma Watson, y, sin embargo, el papel ha sido para Rooney. ¡Ojalá acierte Fincher! Aunque viendo la imagen de la actriz, tan dulce ella, uno no puede por menos que, de entrada, dar toda la razón a Stu y sus amigos.

Stieg Larsson, autor de la trilogía 'Millennium'

28.7.10

Stieg Larsson, primer autor en vender más de un millón de libros para Kindle

Los e- libros del top selecto en ventas.foto.fuente:elmundo.es

Larsson, fallecido en 2004, saltó poco después a la fama gracias al éxito póstumo de sus novelas 'Los hombres que no amaban a las mujeres', 'La chica que soñaba con una cerilla' y 'La reina en el palacio de las corrientes de aire'.

"Los libros de Larsson han cautivado a millones de lectores alrededor del mundo y han encendido un interés voraz por las vidas de sus protagonistas, Lisbeth Salander y Michael Blomkvist", explicó en un comunicado el vicepresidente de contenido Kindle de Amazon, Russ Grandinetti, al anunciar la noticia.

Amazon informó además de que ha decidido crear el 'Kindle Million Club', un selecto club al que pertenecerán a modo de galardón todos los autores cuyo conjunto de obras superen el millón de ejemplares vendidos en su tienda Kindle y del que Larsson ha sido nombrado primer miembro.

Gracias a ese millón de copias vendidas, las tres obras que componen la saga 'Millennium', que ya ha sido llevada al cine en Suecia y cuya adaptación en Hollywood se espera próximamente, se encuentran además entre los diez primeros puestos de los títulos digitales más vendidos por Amazon.

La mayor tienda minorista del mundo en Internet vende libros digitales a través de la conocida como Kindle Store, que ofrece obras para sus conocidos lectores de ciberlibros, los Kindle, pero que también pueden ser leídas en varios dispositivos de Apple, como el iPhone, el iPad o el iPod Touch, y en ordenadores personales, entre otros.

Esta misma semana la trilogía de Larsson ocupa los tres primeros puestos de libros digitales más vendidos en esa tienda.

Ese éxito en el mundo digital se suma a los ya conseguidos en todo el mundo por las obras de Larsson, que componen una suerte de novela negra aderezada con denuncia social y que están protagonizadas por un conocido periodista (Blomkvist) y una 'hacker' llena de sorpresas (Salander).

Desde la publicación en Suecia hace cuatro años de la primera de las obras, 'Män som hatar kvinnor' ('Los hombres que no amaban a las mujeres', en español), los libros de Larsson se han convertido en un fenómeno internacional que han llevado al autor a lo más alto de las listas de ventas en muchos países.

6.7.10

El policial antiburgués

El auge mundial del policial nórdico acaba de sacar del olvido la original experiencia de una pareja de escritores suecos. Marido y mujer escribieron más de diez títulos juntos, centrados en una fuerte crítica social al Estado de bienestar

La pareja de escritores suecos.foto.fuente:pagina12.com.ar

"Usar la novela policial como un escalpelo abriendo el vientre de un ideológicamente pauperizado y moralmente debatible Estado de bienestar de tipo burgués."

Así es como el escritor sueco Per Wahloo solía resumir las intenciones detrás de la saga de diez libros que, entre 1965 y 1975, escribió junto a su mujer Maj Sjowall. Uno por año, todos de treinta capítulos, pautados previamente entre los dos, luego redactados consecutivamente por uno y otro, y finalmente revisados, corregidos y editados en conjunto. No debe haber muchos antecedentes de libros escritos a cuatro manos, y mucho menos por parte de una pareja de escritores, que aseguraban dedicarse a escribir sus novelas centradas en crímenes por las noches, luego de acostar a sus hijos.

Periodistas antes de dedicarse a los policiales, Wahloo y Sjowall investigaban escrupulosamente cada una de las tramas de sus historias, que en su momento alcanzaron una cierta fama que atravesó las fronteras suecas, llegando incluso a merecer una adaptación cinematográfica norteamericana, titulada Asesinato en masa (1973) y protagonizada por Walter Matthau. Pero terminaron cayendo en un irremediable olvido, del que los ha sacado el sorpresivo éxito mundial del policial nórdico, cuyos principales y más interesantes referentes –desde su coterráneo Henning Mankell hasta el islandés Arnaldur Indridason– han venido asegurando a quien quiera escucharlos que la obra de esta pareja de escritores supo ser su principal inspiración. Algo que se hace evidente al leer Roseanna, que a casi medio siglo de su publicación original sigue siendo un libro fascinante.

Roseanna. Maj Sjöwall y Per Wahlöö RBA 284 páginas

Con la santa trilogía de la novela negra como inspiración confesa –Hammett, Chandler y Ross McDonald–, con este primer volumen de su saga protagonizada por el inspector Martin Beck, Wahloo y Sjowall se propusieron –casi al mismo tiempo que Ed McBain– retratar el procedimiento policial con un naturismo por entonces inédito, y que hoy se ha hecho una costumbre hasta en las series de televisión. Tan bien lo hicieron que, leyéndola incluso desde un presente que Internet y los celulares han cambiado de manera contundente, Roseanna sigue siendo novela de género atrapante tanto por su humanidad como por la meticulosidad del retrato del trabajo policial. No hay héroes en sus páginas. Sus protagonistas son eficientes y entregados servidores públicos, superados –y angustiados– por la realidad que los rodea. La trama, centrada en el asesinato y violación de una turista norteamericana, exhibe una actitud particularmente comprensiva de los detectives ante el deseo femenino, sorprendentemente cercana a la que exhiben los protagonistas de las novelas de Stieg Larsson, casi medio siglo después. Y cada vez que el inspector Beck se resfría o sufre por su mala alimentación, es imposible no verlo como la versión original de Wallander, el personaje que hizo famoso a Mankell.

Cuarenta y cinco años atrás, luego de terminar la última novela de la saga, Per Wahloo falleció. Maj Sjowall no ha vuelto a escribir desde entonces, dedicándose a la traducción y, últimamente, a promocionar las reediciones de aquellos libros, que se han ido publicando en todo el mundo, como consecuencia del éxito del policial nórdico. Originalmente, la saga de Beck supo ser traducida al español por editoriales como Barral y Bruguera, pero esos libros son hoy inconseguibles. Y esta reedición de Roseanna que acaba de asomar en las librerías locales es en realidad una edición de bolsillo fechada en el 2007. "Creo que cualquiera que haya escrito sobre crímenes como reflejo de una realidad social ha sido inspirado, de una manera u otra, por Sjowall y Wahloo", confiesa el autor de Wallander desde el prólogo del primer volumen de una saga cuyos casos, según sus autores, formaban parte en realidad de un único crimen: el de la socialdemocracia sueca traicionando a la clase trabajadora. Pero cada una de esas novelas –particularmente las primeras, según apunta Mankell– siguen siendo, antes que nada, grandes novelas policiales. Sórdidas, mundanas, y terriblemente humanas.

1.7.10

Lapidus: "En Suecia existe un profundo racismo oculto"

Abogado criminalista y escritor iconoclasta de novela negra, el autor de Dinero fácil no se esconde, ni en sus novelas ni en esta entrevista, a la hora de criticar su país y subrayar la existencia de un lado oscuro en el paraíso sueco

El autor sueco, en una foto promocional para la publicación de Nunca la jodas en España.foto.fuente:elpais.com

La historia de Jens Lapidus es particular. Un abogado criminalista en Estocolmo que cerca de la treintena se lanza al ya muy frecuentado y exitoso mundo de la novela negra sueca y busca nuevas vías más próximas a la literatura estadounidense, como confiesa a este periódico en una entrevista realizada en la distancia y tras semanas de persecución. La agenda del autor obliga, aseguran en su entorno, para explicar la tardanza y su ausencia de la Feria del Libro de Madrid, dedicada a la literatura escandinava y para la que estaba pensada esta entrevista. El autor lamenta no haber podido venir: "Me gusta España, la gente, el ritmo, la comida, el vino".

Con dos novelas publicadas en España, Dinero fácil (Suma de Letras, 2009) y Nunca la jodas (también en Suma, 2010) el autor no se esconde a la hora de dar una visión radicalmente distinta de su país y su ciudad, Estocolmo, un lugar con un lado oscuro que se empeña en retratar. Mafiosos yugoslavos, narcos, arribistas suecos, adictos de clase alta y policías con dudas morales pueblan unas novelas en las que, al igual que la entrevista, Lapidus no se esconde. Eso sí, asegura, "Suecia es todavía un buen lugar para vivir".

Pregunta: Joven abogado de éxito respetado y reconocido en su profesión se convierte en escritor y cronista de los bajos fondos de Estocolmo ¿Cómo es el proceso?

Respuesta: Recuerdo claramente la chispa con la que empezó. Trabajaba en la corte municipal por aquellos tiempos. El tribunal llevaba el caso de una joven banda de los suburbios y sus miembros estaban siendo procesados por robo a mano armada. Asaltaron una fiesta en un apartamento y robaron a los asistentes. Lo que me fascinó no fue el caso en sí, sino la actitud de los acusados. Estaban a punto de ser condenados a varios años y, sin embargo gritaron al juez y le amenazaron como si estuviesen en la calle. Levantaron su dedo corazón y gritaron: "No podemos vivir de otra manera".

Al llegar a casa por la noche me senté enfrente del ordenador. Quería contar la historia de estos chicos, una sociedad donde el ansia por el dinero ha alcanzado niveles de locura, una Suecia de la que nunca se había hablado. Quería describir los suburbios desde la perspectiva de los criminales. Y empecé a escribir.

P: Aparte de mucho dinero ¿Qué le supone ser uno de los autores más vendidos de su país?

R:Realmente no mucho. Todavía me levanto pronto por la mañana para cuidar de los niños y llevarlos a la guardería, después voy al tribunal a defender a supuestos asesinos, ladrones de bancos y narcotraficantes. Después vuelvo a casa con mi familia y ayudo a mi mujer a meter a l0s niños a la cama. Entonces me pongo a trabajar de nuevo para preparar los casos del día siguiente. Pero, cuando un amigo vino a Estocolmo, me aseguré de que estábamos en las listas VIP de todos los clubes de moda de la ciudad.

P:Hablemos un poco de Suecia, un país que es admirado en el resto del mundo por su alto grado de desarrollo económico y social. Sin embargo, no es el país que sale en sus dos libros de la Trilogía Negra de Estocolmo ¿Por qué un país tan desarrollado genera tantas sombras en su interior?

R:Espero cualquier día una llamada del Ministerio Sueco de Asuntos Exteriores para pedirme que deje de hablar tan mal sobre Suecia. ¡Los turistas no se van a atrever a venir! Me gusta describir una parte de la realidad sueca. No pretendo presentar toda la realidad, solo fragmentos de una realidad compleja. Todavía creo que Suecia es un buen lugar para vivir y, seguro, relativamente.

P: Varios de sus personajes son inmigrantes marcados por un trato racista por parte de profesores, trabajadores sociales... ¿Suecia no era el paraíso de la acogida de las minorías perseguidas?

R:Bueno, sí y no. Suecia tiene una ley contra la discriminación y el sentimiento general en la política sueca es muy abierta y en contra de la discriminación. Una vez dicho esto, creo que hay un profundo racismo oculto en la sociedad sueca. La gente con orígenes no europeos no encuentra trabajo de la misma manera que los suecos de origen; en el Parlamento no hay representantes que vengan las clases bajas.

P:El retrato que hace de la clase alta de Estocolmo y de los círculos próximos a la familia real da un poco de miedo. ¿Recibió críticas por hablar de esos estratos sociales en esos términos?

R:No, por lo menos que yo sepa. La clase alta en Suecia es muy educada y no debate esas cosas en público. Por lo que he oído, les han gustado mis libros.

P:Relato fiel de los bajos fondos y de las sombras de una clase alta que tiene sus vicios y sus bajezas ¿Documentado por la experiencia o simple investigación?

R:La respuesta es sencilla. Todo lo consigo gracias a mi trabajo. Estocolmo tiene su lado oscuro y me fascina. Yo veo esa realidad a diario: conozco a los criminales, a las víctimas y charlo con la policía.

P: La Feria del Libro en Madrid se centró en la literatur escandinava, que tiene autores autores que copan las listas de los más vendidos en todo el mundo ¿A qué se debe esta locura por lo escandinavo en general y por lo sueco en particular?

R:En los años setenta , ochenta y noventa la novela negra sueca era muy popular en los países nórdicos y en Alemania. Esto creó una tradición y muchos escritores probaron fortuna dentro del género y tuvieron éxito. Sin embargo, no ha sido hasta ahora cuando la literatura sueca ha vivido su verdadero boom. Creo que la novela negra tiene la habilidad de tratar los grandes temas y, además, hablar de discriminación, segregación y los fallos de la sociedad moderna.

P: Antes que usted, ha habido otros grandes éxitos de venta y crítica en Suecia. Henning Mankell, Liza Marklund y Stieg Larsson son tres grandes y muy diferentes ejemplos. ¿Le han influido? ¿Dónde sitúa su obra en comparación con la de estos escritores?

R:Para nada. Mis libros están alejados de la tradicional novela negra sueca. Encuentro mi inspiración al otro lado del Atlántico, fundamentalmente entre los escritores estadounidenses. De hecho, quiero que mis libros se conviertan en la antítesis de la tradicional novela negra escandinava. Creo que mi literatura abre puertas a un mundo hasta ahora poco conocido, el submundo de Estocolmo. Una buena novela negra debe girar en torno a las grandes cuestiones como el amor, el odio y la venganza.

P:El estilo recuerda claramente al de Ellroy ¿Influencia? ¿Quién más? La descripción de uno de los protagonistas de Dinero Fácil, JW, y su mundo recuerda a Bret Easton Ellis. ¿Lo reconoce?

R:El uso del idioma que hace Ellroy es fantástico. Su ritmo y su forma desacompasada de construir sentencias me deja alucinado. Aprendí de él lo que llamo el lenguaje revolver. Las palabras se comprimen en un apretado y recortado flujo que crea un sentimiento de intransigencia y poesía. También la obra de Easton Ellis ha influenciado la mía. Relata la peor maldición del mundo occidental, el consumismo y la búsqueda de la felicidad a través de lo material.

P:Incluso James Ellroy se preocupa por policías, aunque poco o nada honestos (Bud White en L.A. Confidencial o Lloyd Hopkins en la trilogía del Sargento Lloyd). Sin embargo, su preferencia absoluta es por el mundo del hampa, ajeno a la otra parte del juego, a las fuerzas del orden.

R:Me interesa más la gente que comete crímenes. Después de todo, son los que se desvían de las normas y la ley. ¿Quién comete crímenes? ¿Por qué? ¿Qué efectos tienen los crímenes en la vida de quienes lo cometen?


22.6.10

Joakim Larsson: "Hay cuarta novela"

"Dos semanas antes de morir, Stieg me escribió que ya había 'casi acabado' el libro", dice su hermano. Sin embargo, la ruptura de negociaciones entre herederos y "viuda" impide la publicación

Joakim Larsson y Erland Larsson, hermano y padre de Stieg Larsson, en la cocina de la casa del segundo, mayo 2008, foto: Javier de Pasamonte.fuente:lavanguardia.es

Bajo el máximo de los secretos, en los últimos dos años se han venido manteniendo intensas negociaciones entre los herederos de Stieg Larsson –su hermano Joakim y su padre Erland– y la que fue su pareja durante 30 años, Eva Gabrielsson, a quien la rigidez del derecho germánico –con una filosofía basada en el derecho de sangre, al contrario que el derecho romano– ha privado de cualquier participación sobre los multimillonarios derechos de la trilogía Millennium. Dichas negociaciones se han roto definitivamente. El resultado de dicha ruptura tiene dos consecuencias, una de ellas personal (Gabrielsson no verá ni una corona sueca) y otra de interés general: los lectores no leerán el cuarto volumen de Millennium, que, según comenta Joakim Larsson a este diario, está "prácticamente acabado".
¿Prácticamente acabado? ¿Pero existe realmente la cuarta novela de Larsson, sobre la cual tanto se ha fantaseado en los medios de comunicación de medio mundo? La versión de Eva Gabrielsson –la que tiene en su poder ese cuarto Millennium, pues Larsson lo dejó en el ordenador de su casa– era que existían poco más de 200 páginas acabadas y que el resto no pasaba de ser un borrador que, sin embargo, ella podría acabar "pues Stieg me había hablado en muchas ocasiones de la historia". Pero Joakim Larsson afirma que ello no es cierto, y que la cuarta novela ha sido, justamente, uno de los ejes de las negociaciones con Eva. "La cuarta novela no será publicada. Pero existe. Un par de semanas antes de morir, el mismo Stieg me escribió que ya había "casi acabado" el cuarto libro. Me dijo también que quería que todo el dinero que generara ese libro fuera para la revista Expo –una publicación combativa contra la extrema derecha que Larsson dirigía–. Pero Eva Gabrielsson no quería respetar esa última voluntad de Stieg, ella nos propuso compartir a medias el dinero del cuarto libro y nosotros respondimos que no, que el dinero debía ir directamente a Expo. Eso es lo que ha impedido un acuerdo con Eva al respecto". Gabrielsson sola no puede publicar la novela –aunque la tenga– porque, como recuerda el hermano de Larsson, "mi padre y yo somos los propietarios de los derechos".

Ernald y Joakim Larsson son, a su pesar, dos apestados sociales. A raíz de un documental de la televisión sueca y de los reportajes de los medios de comunicación, han aparecido como los malos de la película que impide a Gabrielsson gozar del éxito de Millennium. Pero Joakim se defiende: "Nosotros queríamos pactar con Eva, ofrecerle una salida digna. Nuestra oferta para ella han sido 20 millones de coronas suecas –unos 2,1 millones de euros– y que a partir de ahora decida conjuntamente con nosotros qué hacer con el resto del dinero. Le hemos ofrecido un puesto en el consejo de nuestra empresa, que gestiona los derechos de Larsson y tomar parte en todas las decisiones". Eva lo rechaza porque cree que su papel no es el de "ser una socia minoritaria". ¿Quiénes son los malos? Arriba, Joakim y Erland Larsson, en la cocina de la casa del segundo, en Umeä. Abajo, Eva Gabrielsson, con quien no han llegado a un acuerdo

10.6.10

Encuentran cuentos que el autor de Millenium escribió cuando era joven

Son textos de ciencia ficción que Stieg Larsson había mandado a una revista a los 17 años

FENOMENO. Larsson conquistó el mundo después muerto.foto.fuente:Revista Ñ

Iba a pasar. Se sabía, de alguna manera, que el fanatismo incondicional que despertó en todo el mundo la trilogía Millenium , del escritor y periodista sueco Stieg Larsson, seguiría produciendo noticias. Ayer se supo que varios textos manuscritos inéditos de Larsson fueron remitidos a la biblioteca nacional sueca.

El anuncio lo hizo una funcionaria de esa institución, Magdalena Gram, quien agregó: "Recibimos textos provenientes de los pequeños archivos de una revista llamada 'Jules Verne Magazine' y, en esos archivos, había algunos manuscritos de Larsson que nunca fueron publicados". El material es de alrededor de 1970, cuando Larsson tenía 17 años, y los manuscritos son "del género ciencia ficción". El autor los había enviado a la revista con la esperanza de que fueran publicados, pero, en cambio, la revista los archivó. Y ahora vuelven a aparecer. Gram dijo también que "en la biblioteca tenían conocimiento de estos textos desde hacía un tiempo", pero que hasta el momento sólo habían comenzado a revisar los papeles y no tenían más detalles.

¿Son buenos los textos que Larsson mandó a "Jules Verne Magazine"? Un dato no menor es que Larsson los escribió a los 17 años. Y la bibliotecaria que dio la noticia lo tuvo en cuenta: dijo que la publicación o no de los inéditos es una decisión que deberán tomar los herederos de Larsson –su padre y su hermano– pero, advirtió, es algo que " deberían pensar dos veces antes de hacer, ya que las primeras obras pueden dañar la reputación del autor".

Larsson murió en 2004, a los 50 años, poco antes de que se publicara Los hombres que no amaban a las mujeres , el primer volumen de la trilogía. Desde el momento en que se editó el primer libro, "el fenómeno Larsson" no paró de crecer. Ni de generar polémicas.
Millenium fue traducida a más de 30 idiomas y figura en los primeros puestos de los libros más vendidos en todo el mundo. A las versiones fílmicas que se hicieron en Suecia, muy pronto se va a sumar una superproducción de Hollywood, que ya se está preparando.

Aunque cada volumen de la trilogía es independiente, forman parte de una gran narración. Y las claves de lo que los lectores en cuentran en Millenium son varias, entre ellas, la fuerza del feminismo, la pelea contra la corrupción, la discriminación y la violencia contra las mujeres. El silencio y la complicidad de los medios y el sistema político.

Pero no es sólo la historia. Ni la potencia de los personajes protagónicos, el periodista –como el mismo Larsson– Mikael Blomkvist y la hacker/punk Lisbeth Salander, una víctima de personajes siniestros relacionados con la policía secreta sueca que buscan, página tras página, destruirla. La viuda de Larsson, Eva Gabrielsson –quien está en juicio por los derechos de la obra con la familia de Larsson– dijo que los lectores "buscan más la gran causa que las aventuras. Lo que atrae es la idea de justicia del héroe y la heroína".

9.6.10

Literatura del tedio

Åsa Larsson asegura que los libros la salvaron del aburrimiento. La escritora sueca recibe en Bilbao un premio por Aurora boreal
foto:archivo.fuente:elpais.com

Subida a la ola del éxito internacional de la novela negra de los países nórdicos, la escritora Åsa Larsson (Uppsala, 1966) recogió ayer, feliz y honrada por el reconocimiento de los lectores, el premio Pluma de plata de la Feria del Libro de Bilbao por las ventas que alcanzó su obra Aurora boreal (Seix Barral) en la edición del pasado año.

Larsson, sin parentesco alguno con su colega Stieg Larsson - el autor de la trilogía Millennium- está ocupada estos días en la promoción de su segunda novela traducida al castellano, Sangre derramada. De la feria de Madrid a la de Bilbao, antes de seguir su periplo por España rodeada de libros. Confiesa que esta a gusto porque leer y escribir le salvaron del aburrimiento vital en el que había caído después de estudiar Derecho y dedicarse a ejercer la profesión en el campo de las leyes tributarias. Durante la baja maternal descubrió lo pobre que era su vida. "Buscaba la diversión dentro de mi cabeza", dijo. Y la encontró regresando a la literatura, como lectora y, sobre todo, como escritora. "Es un misterio que esa decisión me haya traído hasta aquí", reconoció.

Con Aurora Boreal ha logrado vender sólo en español 250.000 ejemplares, en un momento en que los escritores nórdicos encabezan las listas de libros más vendidos. ¿Razones para el éxito de la novela negra que llega del Norte? "Ni idea", respondió Larsson. "Pensamos en ello cada día, pero no hemos encontrado una respuesta. No sabemos por qué ocurre". La escritora quiso compartir su alegría con los lectores. "Escribir libros es compartir, comunicar, viajar a mundos diferentes por el módico precio de 30 euros", dijo. Y se acordó especialmente de los libreros y distribuidores, "el puente entre autores y lectores".

Un año después de recibir el Premio de la Crítica por sus novelas Derrumbe, La ofensa y El corrector, el escritor Ricardo Menéndez Salmón (Gijón, 1971) regresó ayer a Bilbao para presentar Asturias para Vera (Imagine Ediciones), el libro con el que ganó el Premio Llanes de viajes 2010.

Menéndez Salmón explica que la clave de este libro de viajes por Asturias está en su subtítulo: Viaje sentimental de un padre escritor. No es un guía para descubrir los espacios físicos del territorio asturiano. Sus páginas, trufadas de referencias literarias, pretenden, dejar a su hija Vera, de dos años, el testimonio de una cultura, de la memoria heredada por su padre y de las huellas dejadas por la historia en Asturias, donde vive la familia. La obra habla de las fiestas populares, del arte prerrománico, de la conciencia política surgida en el trabajo en las minas o de algo tan cotidiano como el pan. "El viaje es el viajero", dice Menéndez Salmón citando a su admirado Pessoa.

7.6.10

Diario de un viaje al horror

El novelista y dramaturgo Henning Mankell era uno de los viajeros de la flotilla que intentó romper el bloqueo de Gaza y fue interceptada a tiros en aguas internacionales, el 31 de mayo, por la Marina israelí. Ha escrito un diario de ese viaje en el que narra cómo una expedición organizada sin voluntad de enfrentamiento derivó en un baño de sangre y en múltiples humillaciones

Henning Mankell, creador del inspector Kurt Wallander.foto.fuente:elpais.com

Nos dispersan, no nos permiten que hablemos unos con otros. De pronto aparece a mi lado un hombre del Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel. Comprendo que ha venido para impedir que me dispensen un trato demasiado brusco. Después de todo, soy un escritor bastante conocido en Israel. Mis obras están traducidas al hebreo. El hombre me pregunta si necesito algo. "La libertad, la mía y la de los demás", respondo. El hombre no me contesta y le pido que se marche, pero él da un paso atrás y se queda allí, cerca de mí.

NIZA. Martes 25 de mayo.
A las cinco de la mañana me encuentro en la calle, esperando al taxi que me ha de llevar al aeropuerto de Niza. Por primera vez en muchos meses, E. y yo gozamos de tiempo libre que compartir. En un principio habíamos pensado que se prolongaría dos semanas, pero finalmente no serán más que cinco días, ya que la operación Ship to Gaza está por fin preparada, al parecer, y debo sumarme a los demás en Chipre.
El objetivo de todo viaje puede interpretarse ya en su punto de partida, me digo mientras espero al taxi. Tal y como acordamos, reduje mi equipaje a una mochila de no más de diez kilos. La operación Ship to Gaza tiene un objetivo claro y bien definido: romper el bloqueo al que Israel tiene sometida la franja de Gaza. Desde la guerra de hace poco más de un año, la vida de los palestinos que habitan la zona se ha convertido en un infierno cada vez más insoportable. Son muchas y grandes las necesidades que habría que cubrir para que la vida allí resultara medianamente decente.

Pero el objetivo del viaje es, naturalmente, mucho más concreto. Las palabras se demuestran con la acción, pienso. Resulta fácil decir que se apoya, se defiende o se combate esto o aquello. Sin embargo, es en la acción donde se materializan como un hecho probado ese tipo de declaraciones. Es preciso que los palestinos a quienes los israelíes obligan a vivir en aquel infierno sepan que no están solos, que no los hemos olvidado. Hay que recordarle al mundo que existen. Y además, también podemos cargar varias embarcaciones con lo que más necesitan: medicinas, plantas desalinizadoras para que puedan obtener agua potable, cemento...

Por fin llega el taxi, acordamos el precio -¡qué caro!- y, por las calles vacías del amanecer, salimos rumbo al aeropuerto. La primera anotación del viaje -ahora caigo en la cuenta- la hago allí mismo, en el taxi. No recuerdo las palabras con exactitud, pero de repente me desconcierta la sensación de que no he tomado conciencia plena de que se trata de un proyecto que los israelíes odian hasta tal extremo que seguramente recurrirán a la violencia para obstaculizar el avance de la flotilla.

Aunque antes de llegar al aeropuerto ya se me ha olvidado. Se trata de una empresa totalmente definida también en lo que se refiere a ese punto: nosotros actuaremos sin violencia, no vamos armados, no existe la menor voluntad de enfrentamiento físico. Si llegan a detenernos, todo se desarrollará de modo que la vida de los participantes no corra peligro.

» NICOSIA. Miércoles 26 de mayo.

Hace más calor que en Niza. Aquellos que han de subir a bordo en la costa chipriota se reúnen en el Centrum Hotel de Nicosia. Es como en una novela de Graham Greene. Gente dispar que se reúne en un lugar olvidado de Dios para emprender un viaje común. Vamos a quebrantar un bloqueo ilegal. Son palabras que se repiten una y otra vez en varios idiomas. Pero de pronto nos invade la incertidumbre. Los barcos se retrasan, han surgido varios problemas, aún no tenemos las coordenadas definitivas de dónde se producirá el encuentro de las seis embarcaciones. Lo único que está claro es que será en alta mar. Chipre no quiere que nuestras naves atraquen en sus muelles. Seguramente, a consecuencia de la fuerte presión de Israel. De vez en cuando advierto la tensión que domina las relaciones entre los diversos grupos al frente de este proyecto tan complicado. El comedor donde desayunamos se ha convertido en una sala de reuniones secretas. Nos van pidiendo que entremos para firmar diversos documentos y para que dejemos constancia de quiénes son nuestros familiares más cercanos, en caso de que suceda lo peor. Todos firman sin pensárselo. Luego nos dicen que esperemos. Que estemos alerta. Son las palabras más usadas esos días: "esperar, estar alerta".

» NICOSIA. Jueves 27 de mayo.

Esperar. Estar alerta. Calor asfixiante.

» NICOSIA. Viernes 28 de mayo.

Empiezo a preguntarme si no tendré que abandonar la isla sin haber subido a bordo. Al parecer, no hay plazas suficientes. Al parecer, hay listas de espera para participar en este proyecto solidario. Pero K., el amable parlamentario sueco, y la doctora sueca S., que son mis compañeros de viaje, me ayudan a mantener el ánimo. Los viajes en barco siempre llevan aparejados muchos contratiempos, me digo. Así que continuamos con nuestra tarea. Esperar. Estar alerta.

» NICOSIA. Sábado 29 de mayo.

De repente, todo se precipita. Ahora, a lo largo del día, aunque sólo quizá, por supuesto, zarparemos en un buque rápido que nos llevará hasta ese punto en alta mar donde hemos de reunirnos con la flotilla de otros cinco barcos que surcarán las aguas rumbo a la franja de Gaza. Seguimos esperando. Pero, hacia las 17.00, las autoridades portuarias nos dan por fin permiso para subir a bordo del buque llamado Challenge, que, a 15 nudos de velocidad, nos trasladará al lugar donde subiremos al carguero Sofia, ya a la espera en el punto de encuentro. A bordo del Challenge hay muchas personas que esperan y están alerta. Creo que se quedan un tanto decepcionadas al ver que sólo llegamos nosotros tres. Esperaban a varios irlandeses que, no obstante, abandonaron antes de embarcar y volvieron a casa. Subimos a bordo, saludamos a todo el mundo y aprendemos enseguida cuáles son las reglas. El espacio es mínimo y hay zapatos en bolsas de plástico por todas partes, pero reinan la tranquilidad y el buen entendimiento. Ahora, de repente, parecen haberse despejado todas las incógnitas. A las 17.00, los dos potentes motores diésel empiezan a zumbar. Por fin estamos en marcha.

» EN EL MAR. 23.00 horas.

Estoy sentado en una cubierta de popa. El viento no sopla con fuerza, pero sí lo suficiente como para que ya se hayan mareado muchos de los activistas. Envuelto en varias mantas, contemplo la luna que ilumina un sendero sobre el mar, resisto la embestida de las olas y pienso que las acciones solidarias pueden adoptar cualquier forma. El zumbido de los motores dificulta la conversación. La mayoría intenta dormir o, al menos, descansar. Y me digo que, en esos momentos, se puede decir que está resultando un viaje apacible. Pero sólo en apariencia.

» EN EL MAR, AL SURESTE DE CHIPRE.

Domingo 30 de mayo. 1.00 horas.

Brillan destellos de luz desde varios puntos. El capitán, cuyo nombre no consigo aprender, ha aminorado la marcha. A lo lejos titilan las luces de las linternas de dos de los buques de la flotilla. Ahora permaneceremos anclados hasta que amanezca y la gente pueda trasladarse a las otras embarcaciones. Pero yo sigo sin encontrar un lugar donde acostarme, así que me quedo dormitando en la silla empapada. La solidaridad ve la luz en la humedad y la espera, pero así hacemos que otros tengan un techo bajo el que cobijarse.

» EN EL MAR. 8.00 horas.

El mar se ha calmado. Nos dirigimos hacia la nave de mayor envergadura

[Mavi Marmara]. Es un buque de pasajeros, "la nave reina" de la flotilla. Lleva a bordo a cientos de personas. Han estado discutiendo la posibilidad bastante probable de que los israelíes centren su intervención justo en esa nave.

¿Qué intervención? Obviamente, es algo a lo que hemos estado dando vueltas desde los inicios del proyecto. Nada podemos saber con certeza. ¿Hundirá la Marina israelí las embarcaciones o intentará obligarlas a retirarse con otro tipo de violencia? ¿Existirá la posibilidad de que Israel opte por la solución razonable de dejar pasar las naves y palíe así parcialmente la vergonzosa fama que se ha ganado en todo el mundo? Nadie lo sabe. A nuestro juicio, lo más probable es que, una vez en la frontera de sus aguas territoriales, nos exijan que nos retiremos amenazándonos desde los altavoces de los buques de guerra. Si no nos detenemos, nos destrozarán las hélices o la quilla y nos remolcarán hasta un lugar donde podamos repararlas.

» EN EL MAR. 13.00 horas.

Los tres subimos por una escala a bordo del Sofia. Es un viejo buque renqueante, muy oxidado y con una tripulación afable. Calculo que somos unos veinticinco en total. La carga se compone, entre otras cosas, de cemento, armazones de hierro y casas de madera prefabricadas. Me asignan un camarote que comparto con el parlamentario al que, tras los largos días de espera en Nicosia, empiezo a considerar como a un viejo amigo. Descubrimos que no hay luz eléctrica. Ya leeremos en otro momento.

» EN EL MAR. 16.00 horas.

Reunida la flotilla. Las proas de las naves ponen rumbo a Gaza.

» EN EL MAR. 18.00 horas.

Nos reunimos en un comedor improvisado entre las bodegas y la cubierta superior de la embarcación. El griego canoso que se encarga de la seguridad y la organización a bordo, a excepción de las tareas de navegación, nos habla en voz baja y nos inspira enseguida una gran confianza. "Esperar" y "estar alerta" son palabras que han dejado de existir. Nos estamos acercando. La cuestión es a qué. Nadie sabe qué se les ocurrirá a los israelíes. Sólo sabemos que han hecho declaraciones hostiles y que han asegurado que ahuyentarán a la flotilla con todos los medios a su alcance. Pero ¿qué significa eso? ¿Usarán torpedos? ¿Maromas? ¿Enviarán a bordo soldados desde sus helicópteros? Imposible adivinarlo. Pero a su violencia responderemos con la nuestra. Sólo en defensa propia. En cambio, sí que podemos dificultarles el ataque. Tenderemos un alambre de púas alrededor de toda la falca del barco. Además, todos deben entrenarse en el uso de los chalecos salvavidas, pondremos vigilantes y decidiremos dónde reunirnos si los soldados abordan el barco. El último bastión es el puente de mando.

Una vez que todo está acordado, empezamos a comer. Al cocinero egipcio, un hombre corpulento y robusto, le duele una pierna, pero cocina muy bien.

» EN EL MAR. Lunes 31 de mayo. 0.00 horas.

Me corresponde participar en el turno de guardia entre la medianoche y las tres de la madrugada. Aún brilla la luna llena, aunque a veces queda oculta tras alguna que otra nube. El mar está en calma. Destellos de linternas. Las tres horas pasan rápido, pero cuando me relevan compruebo que estoy cansado. Aún estamos lejos de lo que puede llamarse la frontera de las aguas territoriales que los israelíes se consideran con derecho a defender como suyas. Supongo que tendré ocasión de dormir unas horas.

Me tomo un té, converso un rato con un marinero griego cuyo inglés es pésimo, pero el hombre insiste en que le cuente de qué tratan mis novelas. Son cerca de las cuatro cuando por fin puedo retirarme a dormir.

» EN EL MAR. 4.30 horas.

Acabo de conciliar el sueño, cuando me despiertan. Ya en cubierta, compruebo que el gran buque de pasajeros está iluminado por potentes focos. De repente, se oyen unos disparos. Y comprendo que Israel se ha decantado por la vía del enfrentamiento brutal. En aguas internacionales.

Transcurrida una hora exactamente, los botes de goma se acercan veloces llenos de soldados enmascarados que inician el abordaje de inmediato. Nos reunimos en el puente de mando. Los soldados se muestran impacientes y quieren que bajemos a cubierta. Alguien se demora y lo atacan con una descarga eléctrica en el brazo. El hombre cae al suelo. Otro hombre que tampoco se movía con celeridad suficiente recibe el impacto de una bala de goma. Y todo esto sucede allí mismo, a mi lado. Es absolutamente real. Personas totalmente inocentes tratadas como animales y castigadas por su lentitud.

Nos agrupan en cubierta. Y allí permaneceremos durante once horas, hasta que el barco atraca en Israel. Los soldados nos filman de vez en cuando, aunque no tienen ningún derecho a ello. Al verme tomando unas notas, uno de los soldados se me acerca enseguida y me pregunta qué escribo. Es la única ocasión en que pierdo los estribos. Le contesto que no es de su incumbencia. Sólo le veo los ojos y no sé lo que está pensando, pero al final da media vuelta y se marcha.

Once horas inmovilizados, amontonados en medio de aquel calor, puede ser un método de tortura. Para ir a orinar, hay que pedir permiso. Galletas, biscotes y manzanas es cuanto nos dan para comer. Tomamos una decisión conjunta: no pedir que nos permitan cocinar. Nos filmarían y lo presentarían como un acto de generosidad por parte de los soldados. Así que nos conformamos con las galletas y los biscotes. Es una humillación sin igual. (Entre tanto, los soldados han sacado los colchones de los camarotes y ahora duermen al fondo de la cubierta de popa).

Durante esas once horas tengo tiempo de concretar lo sucedido. Nos han atacado mientras nos hallábamos en aguas internacionales, lo que implica que los israelíes han actuado como piratas, no mucho mejor que los que operan en las costas de Somalia. Por otro lado, en el momento en que obligaron a nuestra nave a poner rumbo a Israel, nos estaban secuestrando. Su intervención es completamente ilegal.

Entre tanto, nosotros intentamos hablar, dilucidar qué sucederá, y nos preguntamos cómo es posible que los israelíes hayan optado por una solución que los aboca a un callejón sin salida. Los soldados nos observan. Algunos fingen que no saben inglés, pero todos lo hablan y lo entienden. Dos de ellos son muchachas. Parecen preocupadas. Quizá después, cuando hayan terminado el servicio militar, decidan huir a Goa a destrozarse la vida drogándose. Sucede constantemente.

» 18.00 horas.

Un muelle en algún lugar de Israel. No sé dónde. Nos obligan a bajar a tierra y a iniciar una suerte de carrera entre dos filas de soldados, mientras que la televisión militar filma todo el suceso. De pronto se me ocurre que eso, precisamente eso, es algo que nunca les perdonaré. En ese instante sólo pienso en bestias y cerdos.

Nos dispersan, no nos permiten que hablemos unos con otros. De pronto aparece a mi lado un hombre del Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel. Comprendo que ha venido para impedir que me dispensen un trato demasiado brusco. Después de todo, soy un escritor bastante conocido en Israel. Mis obras están traducidas al hebreo. El hombre me pregunta si necesito algo. "La libertad, la mía y la de los demás", respondo. El hombre no me contesta y le pido que se marche, pero él da un paso atrás y se queda allí, cerca de mí.

Como es obvio, no hago ninguna confesión. Me comunican que seré deportado. El hombre que me lo anuncia me dice enseguida que le gustan mis novelas. En ese momento pienso en la posibilidad de procurar que ninguno de mis libros vuelva a traducirse al hebreo. Es una idea que no he terminado de madurar.

El ambiente que reina en aquella "sala de recepción de refugiados" es invariablemente caótico y crispado. A cada minuto golpean a uno, amarran a otro, esposan a un tercero. Me repito que, cuando lo cuente, nadie me creerá, pero hay muchos ojos que lo registran todo. Y muchos serán los que deban admitir que es verdad cuanto digo. Los testigos oculares somos multitud.

Un único ejemplo debería bastar. Justo a mi lado, un hombre se niega a dejar sus huellas dactilares. Acepta que lo fotografíen, pero ¿las huellas? No ha cometido ningún delito. Opone resistencia. Y lo golpean hasta que cae al suelo. Luego se lo llevan de allí. Quién sabe adónde. ¿Cómo calificar semejante acción? ¿Repugnante? ¿Inhumana? Elijan libremente.

» 23.00 horas.

Al parlamentario, a la doctora y a mí nos conducen a una prisión provisional. Allí nos separan. Nos arrojan unos bocadillos resecos como un trapo. La noche se hace larga. Uso de almohada las zapatillas de deporte.

» Martes 1 de junio. Por la tarde.

Al parlamentario y a mí nos conducen de improviso a un avión de Lufthansa. Van a deportarnos. Nos negamos a subir sin saber qué será de S. Salimos del calabozo en cuanto nos aseguran que ella también vendrá con nosotros.

Ya a bordo del avión, una de las azafatas me trae un par de calcetines: uno de los soldados que atacaron el barco donde me encontraba me los había robado.

Así muere parte del mito del soldado israelí, valeroso e infalible. Ahora, además, puede añadirse que son simples ladrones. No fui yo el único al que le robaron el dinero, las tarjetas de crédito, la ropa, el reproductor de música, el ordenador... Otro tanto les sucedió a muchos de los que iban a bordo del mismo barco que, un día, a hora muy temprana, sufrió el ataque de soldados israelíes enmascarados o, lo que es lo mismo, de unos piratas disfrazados.

Bien entrada la noche, ya estamos de regreso en Suecia. Hablo con los periodistas. Más tarde me siento un rato en la oscuridad, en el jardín de la casa donde vivo. E. se muestra taciturna.

Al día siguiente, el 2 de junio, oigo el canto del mirlo. Un canto por los que han muerto.

Ahora queda todo lo que debemos hacer para no despistarnos del objetivo: conseguir que se levante el brutal bloqueo de Gaza. Lo conseguiremos.

Detrás de ese objetivo aguardan otros. La desarticulación de un sistema de apartheid lleva tiempo. Aunque no una eternidad.

Un escritor que cree en la solidaridad activa

»Henning Mankell (Estocolmo, 3 de enero de 1948), escritor de novela negra, autor teatral y ensayista, es uno de los grandes nombres de la narrativa nórdica actual. Su saga sobre el inspector Kurt Wallander, compuesta por once títulos, y editada en España por Tusquets, ha sido uno de los mayores éxitos internacionales del género en los últimos tiempos. Con El hombre inquieto, publicada en 2009, Mankell dice adiós a Wallander, al menos de momento. Casado con una hija del cineasta sueco Ingmar Bergman, Mankell divide su tiempo entre Suecia y Mozambique, donde dirige el Teatro Nacional. Los graves problemas del continente africano son una de sus grandes preocupaciones. Novelas como El chino y El ojo del leopardo, su última obra, se desarrollan en África. La implicación activa en las causas humanitarias y la preocupación por la justicia social son señas de identidad de la personalidad de Mankell.

2.6.10

El escritor Henning Mankell, testigo a bordo durante el ataque israelí

El autor sueco, defensor de la causa palestina, estaba a bordo del barco "Mavi Marmara", atacado por el ejército israelí. Pese a muchas versiones, ahora aseguran que no sufrió heridas y está a salvo

Henning Mankell, escritor sueco, defensor de la causa palestina.foto.fuente:Revista Ñ

OFICIAL. El Ministerio del Exterior, en Estocolmo, informó que Mankell logró salir ileso, rechazando versiones de medios suecos según las que el autor había resultado herido por disparos.

El autor de bestsellers sueco Henning Mankell es un socialista convencido y un hombre controvertido. Hace tiempo que defiende la causa palestina. Es por eso que apoyó la "Flotilla de la Libertad" no sólo con palabras, sino también con hechos y se subió a uno de los barcos, el "Mavi Marmara", que fue hoy tomado por asalto por el Ejército israelí.

Y así es como, al parecer, se convirtió en testigo de la acción militar contra la flota, en la que murieron al menos nueve personas.

Sin embargo, según informó hoy el Ministerio del Exterior en Estocolmo, logró salir ileso.

De esta forma, el ministerio rechazó las versiones de los medios suecos según las cuales el autor de las novelas policiales protagonizadas por el detective Kurt Wallander había resultado herido por disparos.

Antes de que partiera la flota de la organización "Free Gaza", Mankell había explicado que era tan importante llevar víveres a Gaza como mostrarle a los palestinos que viven allí que no fueron olvidados.

Para el escritor, "solidaridad" no es una palabra hueca. "Solidaridad", según escribió Mankell en la página web de la editorial alemana dtv, "significa actuar, no sólo palabras".

Asimismo, escribió que ve "muchos paralelos atemorizantes" entre la Sudáfrica bajo el apartheid y el conflicto en Cercano Oriente. Según dijo, los palestinos necesitan ayuda. "La situación es indignante sobre todo en Gaza; es como una cárcel al aire libre".

Debido a su compromiso con la "Flotilla de la Libertad", el escritor canceló algunos compromisos de la gira promocional de su última novela "El hombre inquieto", en el marco de la cual iba a presentarse hoy en Zúrich y el martes en la ciudad alemana de
Constanza, según informó Christina Knecht, portavoz de la editorial Paul Zsolnay en Múnich. "Actualmente no tenemos ningún contacto con el", señaló Knecht a dpa.
Con el regreso de su famoso personaje, el inspector Wallander, Mankell logró una edición que ya lleva 40 millones de ejemplares vendidos y es con ello uno de los novelistas de literatura policial más exitoso. La serie también fue adaptada exitosamente al cine y a la televisión. En la versión del canal británico BBC, el actor
irlandés Kenneth Branagh interpretó a Wallander.

Antes de dedicarse a partir de fines de los 60 a las novelas y la dirección teatral, trabajó en la Marina Mercante sueca. Primero escribió libros sobre el movimiento obrero y trabajó como director, director artístico y autor de teatros de provincia suecos.

Antes de la primera novela sobre Wallander, en 1991, Mankell convirtió a Maputo, la capital de Mozambique, en su segundo hogar. Allí vive hasta hoy en día la mitad del tiempo, cuando no está en Suecia, y dirige el "Teatro Avenida" por él fundado. "No sé por qué, pero cuando me bajo del avión en µfrica tengo la extraña sensación de
que llegué a casa", escribió Mankell en su página de Internet.

"Entiendo más del mundo desde que vivo con un pie en la nieve y con otro en el polvo", dijo en una entrevista con "Times".

Tiene cuatro hijos y está casado en terceras nupcias con Eva Bergman, una hija del director sueco Ingmar Bergman. Su pasión por África y las personas que viven allí quedó plasmada en novelas como "Comedia infantil", acerca de un niño de la calle. Asimismo, escribió un ensayo sobre el sida en África titulado "Moriré, pero mi memoria
sobrevivirá: una reflexión personal sobre el sida".

Asimismo, este famoso y ya rico autor de novelas policiales sigue escribiendo libros
juveniles y obras de teatro. En Estocolmo también dirige su propia editorial, Leopard.

Sin embargo, la fama mundial se la debe al detective de Ystad. De esta forma, logró generar un verdadero "boom" turístico en la ciudad el sur de Suecia. Miles de fans se acercan al lugar para descubrir los lugares en los que se ambienta la novela.

Con "El hombre inquieto", Mankell rompió su promesa de no volver a escribir sobre Wallander después de una pausa de diez años. Según explicó, lo llevaron a escribir conflictos suecos no superados de tiempos de la Guerra Fría y la lucha de muchas personas de más de 60 con los problemas de memoria. De hecho, la lucha del investigador de 60 años contra algunos problemas de demencia senil se vuelve más
importante que la trama policial.

Así, el escritor también aprovechó para despedirse del personaje: Mankell afirmó que iba a dejar solo a su personaje, cerrar la puerta y abandonar la casa.

25.2.10

Baksi: "O la viuda de Larsson retira su libro o no habrá cuarto 'Millenium"

LA OTRA NOVELA NEGRA
El amigo de Larsson publica un libro con los recuerdos de los años que trabajó junto al escritor

Kurdo Baksi, a sus anchas. fOTO; fUENTE: La Vanguardia.es

La familia de Stieg Larsson tiene miedo de lo que la viuda del autor de la trilogía que ya ha vendido 30 millones de ejemplares en el mundo pueda contar en sus memorias por eso, si no las retira, impedirá que se publique el remate de Millenium, ha anunciado en Madrid Kurdo Baksi.

"Baksi, al que Larsson dedicó un personaje homónimo en su tercera entrega de la trilogía, ha escrito Mi amigo Stieg Larsson (Destino), con los recuerdos de los 12 años que trabajaron juntos, un libro, según el escritor, "de amistad, sin especulaciones".

Baksi ha explicado que "desde ayer" el conflicto "emocional y económico" entre el padre y el hermano de Larsson y su compañera durante 32 años, Eva Gabrielsson, ha entrado en una nueva dinámica. "No quiero comentar por qué o de qué se trata, pero pienso que esa flor en el desierto -Eva- que estaba seca va a empezar a crecer normalmente junto a las otras dos -el padre y el hermano-", ha asegurado Baksi.

El amigo de Larsson, que ha sido muy criticado, entre otros, por la propia Gabrielsson, por algunas de las cosas que cuenta en el libro, sostiene que a la guerra por la herencia -la ley sueca sólo protege el derecho de los matrimonios- ahora se le ha sumado "otro conflicto: entre las 200 páginas que Eva guarda en su casa del cuarto manuscrito de Millenium y su propio texto. "Si Eva publica en noviembre [sus vivencias con Larsson] habrá muchos problemas. La familia tiene miedo de lo que ella cuente y si, al final, sale no autorizarán que haya un cuarto Millenium", subraya Baksi, que no se recata en decir que a pesar de que la familia "da" a la viuda "dos millones de euros" ella "quiere todos los euros".

Él está confiado en que habrá "acuerdo" y en que Mi amigo Stieg Larsson será el único libro que haya "en mucho tiempo" sobre la vida del escritor, fallecido de un infarto en 2004, a los 50 años, sin que viera publicada la trilogía que ya ha vendido en España 3,5 millones de ejemplares.

Asegura que las duras críticas que hace Gabrielsson a su libro -cuya salida en España se ha adelantado dos meses ante la expectación que ya ha causado en Suecia, donde en un mes se han distribuido 20.000 ejemplares- son en vacío, porque ella no ha leído el texto, sino su abogado. "Si lo lee cambiará su opinión y me mandará flores", afirma ufano, aunque lo cierto es que sus comentarios "en blanco y negro" sobre Larsson, del que cuenta que asistió con 15 años a la violación de una adolescente y que no fue capaz de reaccionar, son a veces poco amistosos.

En su libro, Baki describe a un Larsson alto de ética e imparcialidad en su trabajo para la agencia de noticias TT; sin escrúpulos por mandar a un chico de 17 años a que se infiltrara en un grupo neonazi; o de coherencia en la práctica de su lucha feminista. Aunque también alaba su compromiso, su lucha contra el racismo, la pobreza y la desigualdad y su olfato periodístico sin parangón.

Afirma, en contra de lo que sostiene Gabrielsson, que la relación con su familia era "perfecta" aunque, ha matizado hoy, "a la sueca: se veían pocas veces al año. Lo malo empezó a partir del 16 de agosto de 2005 [cuando se publica Los hombres que no amaban a las mujeres] y se desata el conflicto jurídico y económico".

Baksi, explica que su papel en el libro ha sido "el de cámara que registra los últimos 12 años de su vida sin pensar quién puede enfadarse por ello", y ha dicho que su amigo es "el Roberto Bolaño" de Suecia, por su dedicación "a los silenciados del mundo, por su muerte prematura, y por la devoción que despierta".

Cuando él editaba los libros dedicados a racismo o derechos humanos que escribía Larsson vendía 810 ejemplares, ahora, dice, se publican en 42 idiomas con lo que su vida ha cambiado radicalmente: "mi agenda la planifican periodistas de todo el mundo que quieren hablar conmigo pero quiero que quede claro que aunque él era Mozart yo no soy Salieri".

23.2.10

El secreto del gran éxito de Larsson está en sus ideales, dice la viuda

LA OTRA NOVELA NEGRA

Eva Gabrielsson fue durante 32 años la compañera del autor de Millenium. Piensa que "las ventas dicen algo sobre el mundo". Y habla de su vínculo con el autor

EXITO IMPARABLE. Una edición en francés de Los hombres que no amaban a las mujeres. fOTO; fUENTE:Revista Ñ


"En abril de 2004, el que fue el compañero de Eva Gabrielsson durante 32 años, un periodista llamado Stieg Larsson, vendió su novela policial, el primer libro de lo que él tenía la esperanza de que fuera una larga serie, a una editorial de Estocolmo. La pareja estaba contenta.

"Pensamos: si tenemos suerte, se venderá en Escandinavia y Alemania", dice Gabrielsson.

"Nuestro proyecto era que los ingresos del primer libro fueran para nosotros y que lo usaríamos para pagar nuestros créditos, y comprar una casa de verano. El dinero de los siguientes, lo donaríamos para nuestras causas".

Pero el 9 de noviembre de 2004, Larsson murió. Por la ley sueca, a ella, que no estaba casada con Larsson, no le tocó nada.

Ni el derecho a disponer de la obra. Todo quedó para el padre y el hermano del autor.

Gabrielsson está enojada con la industria parásita que se ha desarrollado en torno de Larsson.

"Dicen que era adicto al trabajo. Que se acostaba a las 5 de la mañana y se levantaba a las 7. No es verdad. Podía ser la persona más relajada: acostado, leyendo, mirando películas del oeste".

¿Cómo se explica el éxito de Larsson? No tiene nada de obvio. El primer libro tiene las 50 primeras páginas más aburridas de las novelas policiales escritas hasta ahora y después, hay que arrastrarse por las interminables digresiones de Larsson y, mucho peor, su prosa pesadísima. ¿Por qué vende cantidades enormes? "Cuando los leí por primera vez no vi nada universal", dice Gabrielsson. "Para mí, era otra forma de explicar las ideas que siempre habíamos tenido. El feminismo de Stieg, la fuerza motora de los libros, era muy importante." ¿Pero eso explica su popularidad? "Sí, creo que sí. Las ventas dicen algo sobre el mundo . La gente debe encontrar algo en lo que se dice; la lucha contra la corrupción; la brutalidad y la discriminación y la violencia contra las mujeres; la cobardía de los medios; la ceguera y la corrupción de los políticos. Yo lo interpreto casi como una forma de voto. Están votando por los ideales de Stieg". Igual que Mario Vargas Llosa, que llama a Mikael y a Lisbeth ­los protagonistas­ dos grandes "justicieros", Gabrielsson cree que lo que atrae es la idea de justicia del héroe y la heroína; que sus aventuras son secundarias respecto de su gran causa.
Ella y Larsson se parecían mucho, dice Gabrielsson. Querían acción, no slogans. "Teníamos 32 años de colaboración. Mucho de él era mío y mucho mío era él. Yo no quería ser un felpudo, y él tampoco. Por eso cuando Lisbeth está en contra de una idea, cuando se queda completamente callada, es exactamente como yo. De ahí lo sacó".

¿Está orgullosa del éxito de Larsson? "Sí, pero mi relación con los libros es difícil. Lo están bastardeando. Verlos vendidos a cualquiera es como ver a tus hijos en el mercado". Se siente afortunada. Tuvieron 32 años, y fueron maravillosos y ninguno de sus enemigos pudo con él. En su batalla con los Larsson, ¿qué piensa hacer ahora? "No puedo ganar un juicio según la ley de convivencia. Ahora podría reclamar una co-autoría pero es un proceso muy largo y será costoso. No puedo pagarlo". ¿Entonces qué? Sonríe. Es una sonrisa extraña: a la vez temblorosa y categórica. "Soy muy leal a mi hombre", dice. "Confío en que a la larga la verdad triunfará".

Con amigos así...

Kurdo Baksi fue un amigo y colega al que Larsson homenajeó bautizando a uno de los personajes secundarios de la saga con su nombre. En Mi amigo Stieg Larsson, publicado recientemente, Baksi desinfló la leyenda que pinta a Larsson como un periodista brillante: allí cuenta solía cometer errores con sus datos y fuentes, que para varias notas de investigación se entrevistó a sí mismo y que cada artículo suyo exigía un intenso trabajo de corrección por parte de sus editores. "El libro es una infamia y debería ser retirado", comenta Gabrielsson.
Sin embargo, hay acusaciones más fuertes. Anders Hellber, escritor y antiguo jefe de Larsson, aseguró en una entrevista que no creía que él haya escrito los libros, ya que era demasiado mal escritor; y sugirió que la autora es Gabrielsson. "¡Estos buitres!", se queja ella. "No me gusta la historia revisionista y pienso hablar de eso en mi libro".

¿Se publicará el cuarto libro?

La disputa entre Gabrielsson y los herederos de Larsson (su padre y su hermano) incluyó reclamos por una computadora portátil del escritor, que guarda ella. "De pronto a ellos se les ocurrió que querían los documentos con las investigaciones para la novela, ¡pero lo investigación no existe! También querían el tan comentado ´cuarto libro´, que según ellos estaba terminado y, también según ellos, incluso había leído el padre".
Pero, ¿existe tal cosa? "Tiene doscientas páginas y nunca ha sido impreso: ya comprobé eso". Mientras ella tenga en su poder ese primer borrador, asegura que nunca serán publicados.

8.2.10

La compañera de Larsson desmiente que él no escribiera 'Millenium'

LA OTRA NOVELA NEGRA

"No necesitaba ningún tipo de ayuda para escribir", dice Eva Gabrielsson, pareja del fallecido escritor durante 32 años

Eva Gabrielsson, fotografiada en Estocolmo el año pasado
Eva Gabrielsson, fotografiada en Estocolmo el año pasado / Alexander Busnyek-fOTO;fUENTE:La Vanguardia.es


"En una entrevista con el diario italiano La Stampa publicada hoy, Gabrielsson desmintió al colega de Larsson Kurdo Baksi y al que fuera su jefe durante años en la agencia de noticias sueca TT, Anders Hellberg, que han levantado gran polémica en Suecia al asegurar que otra persona escribió los libros. Gabrielsson afirmó que Baksi "hizo carrera" gracias a Larsson y que incluso firmó muchos artículos que en realidad eran obra del responsable de Millenium. Asimismo, señaló que Baksi tiene "envidia" del "gran éxito que logró en Suecia un libro que Stieg (Larsson) escribió junto a Anna Lena Lodenius" titulado El extremismo de la derecha.

Al preguntársele si colaboró en los éxitos firmados por Larsson, Gabrielsson comentó que ella es arquitecta y que "durante un cierto periodo de tiempo coleccionó informes y estudios sobre los barrios y los edificios de Estocolmo" de los que el escritor se sirvió para ambientar sus novelas. "No necesitaba ningún tipo de ayuda para escribir. Cuando se sentaba ante el ordenador, tenía las ideas muy claras y escribía muy rápido, mientras que yo soy muy lenta", afirmó.

Sobre la relación de Larsson con su familia, Gabrielsson aseguró que en ese ámbito el escritor siempre fue considerado "un intruso". Gabrielsson explicó que, desde pequeño, sus padres dejaron a Stieg al cuidado de sus abuelos y que, a los nueve años, cuando éstos fallecieron, volvió a vivir con sus progenitores. "El único afecto que recibía era el de su madre, que también murió pronto", agregó la también escritora, que mantiene un duro litigio con el padre y el hermano de Larsson por la herencia de éste.

Larsson murió en 2004, antes de la publicación del primer libro de su trilogía, Los hombres que no amaban a las mujeres, sin haber escrito un testamento ni haberse casado con Eva Gabrielsson, su compañera durante más de tres décadas, que no ha recibido ningún ingreso por el éxito de los libros y las películas de Millenium. La ausencia de testamento dejó a Erland y a Joakim Larsson como herederos, aunque Gabrielsson ha señalado todo el tiempo que su compañero consideraba los manuscritos de sus libros como el plan de pensiones de ambos."