18.2.13

Los cincuenta mejores escritores negrocriminales de la Literatura

El periódico inglés The Times, en colaboración con sus lectores, ha elaborado la lista de los 50 Mejores Escritores de Novela Negra

Patricia Highsmith, La Dama de la Amoralidad./invisible-bcn.blogspot.com

Están ordenados de mejor a menos bueno y en el foro del periódico ha habido una gran polémica (lo de siempre, cada uno tiene su lista y echa en falta a sus favoritos). Aunque peque un poco de anglocentrismo, personalmente estoy bastante de acuerdo con la mayoría de los escogidos pero no mucho con el orden (¿Highsmith número 1? ¿Mankell 49? Camilleri 43?) y echo en falta algunas ausencias notorias (John Connoly, el propio Lorenzo Silva, Shlink, Kerr, Markaris, Asa Larson... incluso Grisham ). Pero me ha dado pistas e ideas para seguir investigando. No conocía o no había leído a algunos de ellos y me han entrado las ganas!

¿A vosotros qué os parece?

(los comentarios son de los chicos del Times. La traducción, mía)

1. Patricia Highsmith - La Maestra de la amoralidad que rompió las reglas.
2. Georges Simenon -El caballo de Troya de los misterios francófonos
3. Agatha Christie - la genuina Reina del crímen
4. Raymond Chandler El más profundo de los escritores de novela Pulp.
5. Elmore Leonard - El Dickens de Detroit
6. Arthur Conan Doyle - El creador del equipo definitivo de heroe - colega.
7. Ed McBain - El escritor de diálogos afilados.
8. James M. Cain - El padrino de la novela negra.
9. Ian Rankin - El enérgico y laureado escritor de Edimburgo.
10. James Lee Burke - El autor de desolados cuentos líricos.
11. Dennis Lehane - Delicado artesano de fuerte narrativa.
12. P.D. James - Prolífica y cerebral gran dama del policíaco británico.
13. Dashiell Hammett - Devolvió el género policíaco a los callejones.
14. Jim Thompson - Reverenciado creador de policías corruptos y sociópatas.
15. Sjowall and Wahloo - La madre y el padre del policíaco nórdico.
16. John Dickson Carr - El rey del misterio de la habitación cerrada.
17. Cornell Woolrich - Torturado novelista pulp conocido por La Ventana Indiscreta.
18. Ruth Rendell - Genio de la novela negra
19. Ross Macdonald - El heredero de Raymond Chandler
20. James Ellroy - El mas literario de los escritores de género negro.
21. Charles Willeford - Popular autor listo para destacar.
22. Dorothy Sayers - La ingeniosa creadora de Lord Peter Wimsey.
23. John Harvey - El creador de Resnick, policía de Nottingham amante del Jazz.
24. Wilkie Collins - El padre de la novela de detectives.
25. Francis Iles - "nom-de-plume" de un escritor de contundentes tramas.
26. Manuel Vazquez Montalban - Gastrónomo que puso Barcelona en el mapa literario.
27. Karin Fossum - La más destacada autora de género de los países nórdicos.
28. Val McDermid - Influyente autor del llamado "tartan noir"
29. Edgar Allan Poe - Puso las bases del género detectivesco.
30. Derek Raymond - Leyenda del policíaco-detectivesco británico.
31. George Pelecanos - Enérgico, melómano, crítico social.
32. Margery Allingham - Sofisticada autora de la edad de oro que fascina o paraliza.
33. Minette Walters - Relator insobornable de la cara oscura de la sociedad.
34. Carl Hiaasen - Satírico cronista de los bajos fondos de Miami.
35. Walter Mosley - Una importante voz americana.
36. Reginald Hill - humorístico creador de Dalziel y Pascoe.
37. Michael Dibdin - Irónico autor que investigó la corrupción en Italia.
38. Patricia Cornwell - Astuta pionera de los más crueles psicópatas.
39. Scott Turow - Autor de thrillers legales famoso por Presunto Inocente.
40. Dick Francis - Antiguo Jockey y rey de la intriga ecuestre.
41. Edmund Crispin - Elegante escritor de misterios oxfordianos.
42. Alexander McCall Smith - Su Mma Ramotswe se ha hecho con corazones y mentes.
43 Andrea Camilleri - El más destacado exportador del crimen italiano
44. Harlan Coben - Querido por sus tramas enrevesadas.
45. Donna Leon - Exploradora americana del submundo veneciano
46. Josephine Tey - Aguda autora de los 40 cuyos libros describen los peligros del amor.
47. Colin Dexter - Antiguo profesor de lenguas clásicas que encontró la fama con Morse.
48. Nicholas Blake - El escritor de C. Day Lewis.
49. Henning Mankell - Escritor sueco con una visión desolada de la sociedad moderna.
50. Sara Paretsky - Entusiasta creadora de la detective feminista VI Warshawski

16.2.13

George V. Higgins: infravalorado, sórdido y genial

Escribió Los amigos de Eddie Coyle y otras veintisiete obras posteriores, aunque nunca repitió el éxito, la calidad y la honestidad brutal de la primera. Es lo que tienen los mitos

George V. Higgins, autor de Los amigos de Eddie Coyle, un clásico de la novela negra estadounidense./elpais.com

George V. Higgins (Brockton, Massachusetts, 1939-1999) fue un escritor especial. Hay que serlo para escribir una de las grandes novelas negras de la historia y pasar casi desapercibido. Hay que serlo para crear personajes geniales y no utilizarlos nunca más, no vivir de ellos, no apegarse a sus beneficios. George V. Higgins escribió Los amigos de Eddie Coyle (1970) y otras 27 obras posteriores, aunque nunca repitió el éxito, la calidad y la honestidad brutal de la primera. Es lo que tienen los mitos. The Rough Guide to crime fiction, editada por Penguin, le considera uno de los escritores más subestimados de la historia reciente.
Ayudante del fiscal, abogado y docente, colaboró siete años con el Gobierno de EE UU en la lucha contra el crimen organizado en la zona de Boston. De toda esta experiencia obtiene uno de los retratos más crudos de los bajos fondos bostonianos jamás escrito. Sin concesiones, sin romanticismos, con la crueldad del hiperrealismo, Higgins cuenta la historia, las historias, de tipos que matan, roban, secuestran y trafican porque es lo que saben hacer, mejor o peor. Tipos con mujeres que les abroncan por no llegar a o la hora a cenar, con hijos que quieren imitarles, con jefes que les someten a horarios infames, con problemas para llegar a fin de mes. Tipos que hacen del delito su trabajo, como otro cualquiera: anodino, cargante, irremediable. Y lo hacen con despreocupación y resignación.
En España Libros del Asteroide ha publicado este clásico y otra de sus mejores obras, Mátalos suavemente, llevada en 2012 al cine con Brad Pitt como protagonista. Un proyecto fallido. El problema del cine es que no consigue, es imposible, captar la frescura de uno de los maestros del diálogo. Sólo Elmore Leonard, que se considera admirador y alumno de Higgins, se le acerca. A través de esos diálogos, que en el caso de su primera novela son un 80% del texto, se recorre el mundo criminal de los setenta: capos, matones de poca monta, prostitutas, ladrones desesperados, abogados, agentes federales... y lo hace con humor, con un ritmo imparable, con una verborrea y una musicalidad únicas. “Nadie en la historia ha escrito unos diálogos tan escabrosos, divertidos, rayanos en la histeria ni tan poderosamente auténticos”, asegura en el prólogo que incluye la edición en español sobre Los amigos de Eddie Coyle otro grande de la novela negra, también bostoniano, Dennis Lehane .
Higgins, como decíamos, fue un escritor peculiar. Tiene carencias, gloriosas carencias. No le interesa la descripción, ni las tramas complejas con sorpresa y truco final; tampoco los héroes ni los polis buenos; no sabe ver el lado romántico que tantos otros nos aseguran que tiene el mundo criminal; tampoco sabe tomarse las cosas totalmente en serio ni escribir novelas sin un sórdido sentido del humor. A Higgins, claro, y ahí está su mayor peculiaridad, le daba igual la gloria y el éxito. Perdió esa batalla cuando ni siquiera existían los superventas nórdicos (algunos, por otro lado, tan buenos) y se limitó a dejarnos alguna joya.
¿Exageraciones de un fan irredento? Puede. Pero no estoy solo. El maestro Lehane, de nuevo, no deja a lugar a dudas: “ Los amigos de Eddie Coyle es probablemente una de las cuatro o cinco mejores novelas negras jamás escritas (...) Proyecta una sombra tan alargada, que todos los que nos afanamos en el género conocido como American Noir lo hacemos a su estela. ¿Cómo es posible que un libro tan breve, con descripciones mínimas y sin héroes, haya alcanzado el estatus de obra maestra moderna? (...) No volveremos a leer a nadie como él” .

12.2.13

Lee Child gana el Diamond Daggers, premio de los escritores británicos de novela negra

Su serie del policía Jack Reacher ha sido llevada al cine en el 2012, protagonizada por Tom Cruise

El escritor británico Lee Child./elperiodico.com
El escritor británico afincado en Nueva York Lee Child ha ganado el premio Diamond Daggers de la asociación británica de escritores de género negro. Child, autor de la serie protagonizada por el policía Jack Reacher, se suma así a una prestigiosa lista de ganadores de anteriores ediciones, en la que figuran Val McDermid, Ian Rankin, Elmore Leonard y Frederick Forsyth.
'El camino difícil', 'Un disparo' y 'Mala suerte' (RBA) son algunos de los títulos de la serie de Jack Reacher, traducida a más de 40 países y llevada al cine por Christopher McQuarrie, con Tom Cruise de protagonista, en un filme que acaba de estrenarse en España.
Lee Child (Coventry, 1954), seudónimo de Jim Grant, se inició como guionista de televisión tras graduarse en la Universidad de Sheffield. Su primera novela, Killing floor (1997), ganó los prestigiosos Barry Award y Anthony Award al mejor debut literario de género policíaco.

11.2.13

Corrupción y oscura realidad en una brillante BCNegra 2013

Concluyó una trepidante semana en la que más de 60 autores y miles de aficionados se han citado en Barcelona

Afiche de BCNegra 2013 de Barcelona./elpais.com
BCNegra 2013 llegó este sábado a su final después de una trepidante semana en la que más de 60 autores y miles de aficionados se han dado cita en Barcelona. Ocho días en los que la corrupción ha ocupado un lugar prioritario, quizás porque la novela negra es el género más próximo a la realidad y esta se encuentra como se encuentra. Este sábado, para rematar, vinos, cañas y mejillones en la ya mítica librería Negra y Criminal con Paco Camarasa como anfitrión.  Kostas Vaxevanis, Maj Sjöwall, Andrea Camilleri o Andreu Martín son algunos de los nombres propios de esta semana trepidante.
Ofrecemos un repaso a lo que ha dado de sí una de las citas más importantes del mundo para los amantes del género negro. Lea, además, todas las entregas del relato de Toni Hill desde BCNegra, una forma distinta de contar lo que allí ocurre que ha enganchado a numerosos lectores.
Buenas noticias para la novela negra, sus autores y los amantes del género: vivimos en un mundo carcomido por la corrupción en el que los abusos de los poderosos, las mafias y otras desgracias están a la orden del día. ¿Buenas noticias? Sí, al género nunca le va a faltar material y los ocho días que ahora terminan de BCNegra lo demuestran. 
Abrió el telón Kostas Vaxevanis, un señor griego que ha tenido el valor de publicar la lista de los grandes evasores de impuestos de su país. Ahí es nada. Por supuesto, ha sido tratado como un criminal y perseguido con la saña con la que nunca lo fueron quienes denunciaba. 
Cerró el telón y el círculo de la corrupción la autora noruega Anne Holt que cuenta en Lo que esconden las nubes negras (Roca Editorial) una oscura historia con los atentados de Utoya como telón de fondo. 
Antes, una siempre inquietante, por sincera, y polémica Maj Sjöwal había recibido el Premio Pepe Carvalho por el conjunto de su obra, diez obras escritas con su marido Per Whalöö y que son consideradas el germen de la novela negra nórdica tal y como la conocemos. (Por cierto, todavía se pueden conseguir las 10 novelas en el concurso que Elemental puso en marcha en colaboración con RBA, editora de la obra completa de los suecos). Acostumbrada a no dejar títere con cabeza, Sjöwal criticó, como ya había hecho en otras ocasiones, el modelo de desarrollo de la socialdemocracia sueca, donde la corrupción también tiene su sitio, y a otros autores contemporáneos.
Los festivales son una herramienta perfecta para poner de relieve a otros autores que por unas y otras razones cuentan con un reconocimiento tan amplio. En BCNegra ha habido dos escritores sobresalientes rescatados del anonimato, o de cierto olvido. Uno, el escritor croata Ivica Djikic, que retrata el triángulo entre la mafia, la guerra y el estado en Soñé con elefantes (Sajalín editores)y que describe un desolador panorama en su país. Otro, Andreu Martín, pionero de la novela negra española que retrata en Sociedad negra (RBA) el auge de las mafias chinas. Ya ven, realidad y ficción, crimen, poder y corrupción van de la mano. 
¿Cómo cuenta esto el periodismo y cómo lo relatan quienes están a los dos lados de la frontera, el de la ficción y el de la realidad? Eso fue el objeto de debate de uno de los foros de BCNegra que contó con la participación de Berna G. Harbour, subdirectora de EL PAÍS que contó en este blog su visión personal del tema
Homenajeado en ausencia, el médico no le deja viajar, el autor italiano Andrea Camilleri también tuvo su lugar en BCNegra. En Elemental, un gran texto de Guillermo Altares sirvió de pequeño altar para el gran creador del comisario Montalbano.
Esperamos que lo hayan disfrutado. Nosotros, muchísimo. 

8.2.13

Sjöwall: "El verdadero crimen es el de la socialdemocracia sueca con la clase trabajadora"

La escritora sueca Maj Sjöwall recibe el octavo Premio Pepe Carvalho, acto cumbre del festival de literatura de género BCNegra

 Maj Sjöwall, autora, junto a su marido, el desaparecido Per Wahlöö de la serie de novela negra del detective Martin Beck, posa en Barcelona. /Joan Sánchez./elpais.com
Maj Sjöwall y Per Wahlöö escribieron sus 10 novelas del inspector Martin Beck a mano y sentados uno frente a otro. “Trabajamos muchísimo antes de escribir Roseanna, la primera, porque no es fácil hacerlo a cuatro manos ni tener la misma inspiración. Queríamos que la mezcla de nuestros dos estilos fuera perfecta y queríamos un lenguaje fácil y periodístico”, explicó ayer la escritora sueca Maj Sjöwall , horas antes de recibir el octavo Premio Pepe Carvalho, el acto cumbre de BCNegra.
Lo del humor, presente en cada una de las novelas, les fue fácil. “Los dos teníamos un gran sentido del humor”. Hicieron el esquema de las 10 novelas y la biografía del inspector Martin Beck y de otros personajes habituales. Cada novela tendría 30 capítulos y aparecería una al año. Titularon la serie Novela de un crimen. “Muchos piensan que nos referimos a los crímenes que aparecen, pero no. El verdadero crimen es el de la socialdemocracia sueca que traicionó a la clase trabajadora”.
Sjöwall (1935) y Wahlöö (1926-1975) militaron en el Partido Comunista sueco. “Nos afiliamos porque apareció un líder intelectual dispuesto a transformarlo y adaptarlo a Suecia, más moderno, más marxista y menos estalinista. Nosotros trabajamos en una revista semanal del partido para jóvenes. Lo dejamos en 1969, después de lo sucedido tras la Primavera de Praga. Además, a mí lo del activismo no me iba mucho”.
La pareja concibió la serie como un proyecto político y eligieron el género negro para llevarlo adelante. “Queríamos ser muy realistas y mezclar la política y el discurso con el entretenimiento. Realismo y humor, esta es la clave. Queríamos que nos leyeran, vender muchos libros”.
Las novelas están llenas de guiños. En las primeras páginas de Roseanna, aparece un turista vietnamita. ¿Un turista vietnamita en la Suecia en los años sesenta? No puede ser. “Es uno de esos detalles escondidos que nos gustaban tanto. Estábamos contra la guerra de Vietnam. Yo a veces introducía palabras raras y los lectores me decían que las tenían que consultar en el diccionario. Mejor, así paráis de leer y podéis reflexionar un poco, contestaba yo”.
Sjöwall tiene la biografía de Martin Beck en la cabeza: “Nació en 1922 y antes que ser reclutado por el Ejército en la II Guerra Mundial prefirió hacerse policía. A medida que asciende en el escalafón se da cuenta de que no le gusta mandar, que prefiere seguir pateando las calles. Es un funcionario diligente y tiene empatía, por eso es un buen interrogador. Se dedica intensamente al trabajo y su mujer se va amargando poco a poco. A mitad de la serie, se divorcian. En los últimos tiempos ya no le gustaba demasiado su trabajo. Se jubila a los 65 años, se reúne con sus hijos y juega al ajedrez. A Martín Beck no le gustaría esta sociedad tan informatizada”.
Roseanna fue la primera que se publicó, en 1965, y Los terroristas, la última, en 1975. “Per murió antes de publicarla y dos meses antes de la muerte de Franco”. Con el objetivo cumplido, Sjöwall dejó de escribir novela negra y también de leerla. Se dedicó a la traducción. “No tengo ganas de vincularme a un mundo editorial cada vez más mediático”.
Tiene tres hijos, cinco nietos y un biznieto que ocupan casi todo su tiempo. Ha viajado a Barcelona acompañada por su nuera, Lottis Wahlöö, casada con su hijo Tetz. Acabada la rueda de prensa y las entrevistas, Maj solo pensaba en ir a beber una cerveza y comer tapas, dijo en un rudimentario castellano. “Es la tercera vez que visito Barcelona y siempre ha sido por poco tiempo, me gustaría volver con más calma”.
Los libros de Martin Beck empezaron a aparecer en España en los años setenta, pero sin orden ni concierto. Fue RBA la editorial que decidió publicarlos por orden cronológico desde 2007. Acaba de aparecer el último, Los terroristas. Casi todos llevan prólogos de autores como Henning Mankell, Jonathan Franzen, Jens Lapidus, Michael Connelly o Jo Nesbo.
A Sjöwall no le apetece hablar de la crisis económica. ”No entiendo de dinero ni de economía ni de finanzas. Suecia ha cambiado como todo el mundo. El dinero es ahora lo más importante. Creo que el periodo de inocencia de Suecia acabó con el asesinato de Olof Palme. En mi época las cosas iban más despacio. Es difícil digerir todo lo que está pasando”.
Sjöwal y Wahlöö son considerados los maestros de la novela negra nórdica, pero Sjöwall opina que ella y su marido no tienen discípulos. “Los libros que me gustaría leer no existen. Escriben historias medio de amor medio criminal en las que no me reconozco. Los autores ya no se interesan por la política, solo por el dinero. En una historia de amor ponen cuatro cadáveres y un policía y ya está: una novela un poco esquizofrénica. Hay menos compromiso político”.

5.2.13

El escritor galo Frantz Delplanque desmitifica los tópicos de la novela negra

El escritor francés Frantz Delplanque, avalado por la excéntrica Amélie Nothomb en su primera novela, Un gramo de odio, explica  que pretendía "desmitificar algunos de los tópicos de la novela negra"

Frantz Delplanque desmitifica los tópicos de la novela negra./lainformación.com
En una entrevista concedida, Delplanque, que participa en la Semana de Novela Negra de Barcelona BCNegra, ha confesado que su objetivo era desacralizar el género, "burlarme de ciertos estereotipos, pero también burlarme de mí mismo como escritor de novela negra, porque tampoco estaba seguro de ser suficientemente competente".
El resultado final fue una "total sorpresa" para el propio escritor, que vio que había conseguido "una novela negra con una trama exigente y una buena investigación detrás".
El autor ha confesado que desde su infancia ya quería dedicarse a la escritura, una actividad que realiza por "puro placer" y habitualmente en sus períodos de asueto, fines de semana y vacaciones.
"No me había planteado que mi primera novela fuera negra ni policíaca, pero, cuando me puse a escribir este tipo de literatura, fue por razones tan poco serias como que el placer de la escritura me lleva a abandonarme a mis propios personajes", señala.
El protagonista de "Un gramo de odio" (Alfaguara) es Jon Ayaramandi, un asesino profesional ya "jubilado" tras dejar atrás una carrera con una treintena de asesinatos no esclarecidos.
Ayaramandi, por quien algunos lectores y el propio autor sienten una cierta simpatía, vive en una pequeña ciudad del País Vasco francés, lee novelas sobre samuráis, come ostras, escucha "rock" y hace el amor en busca de la eternidad.
Esa tranquilidad se ve interrumpida cuando el novio de Perle, amante frustrada y ahora casi su hija adoptiva, desaparece misteriosamente, y ella insiste para que lo encuentre.
"No estoy a favor de uno de los principios de la novela negra, la creación de unos personajes abominables que al ser asesinados por los buenos provoca el aplauso del lector", indica Delplanque, para quien "es inmoral justificar el crimen, sea por autodefensa o en aplicación de la pena de muerte".
Por esa razón, su protagonista es pretendidamente atípico: "No quería que fuera ni policía ni detective privado, sino un asesino, con competencia en su trabajo como experto en el crimen y que ya está jubilado".
Delplanque es también un escritor atípico, no escribe con un guión preconcebido ni plan previo, pero trabaja de forma muy prolija: "Cuando escribo, es como si me colocaran un cadáver en mitad del camino e intentara descubrir de dónde viene y quién es".
Al final, añade, le ha salido "un libro muy alejado de lo que me había propuesto al principio", porque ni siquiera en las primeras páginas tenía claro que el protagonista sería un asesino a sueldo.
De hecho, comenta el autor, tenía intención de comenzar la novela con la historia de un pescador que aparece ahogado en una playa, una imagen que se instala a menudo en su retina en sus continuos paseos por la playa observando a los solitarios pescadores.
Sus escarceos en su juventud con el movimiento "punk" y el nihilismo han dejado un poso en la mente del Delplanque, que tiene "voluntad de destruir todos los valores que representen dominio" y, por contraste, prefiere insistir en "ensalzar valores como la amistad, el disfrute de la vida, la buena comida, los niños, el sexo, los animales".
Situar su novela en el País Vasco francés es también una rareza en el contexto del género en el país vecino, donde, lamenta Delplanque, muchos escritores centran sus novelas en las ciudades, sobre todo en París, y otra mayoría con voluntad americana las sitúan en el extranjero.
De todos sus escritores favoritos, entre los que se cuentan Lobo Antunes, Nick Hornby, Flaubert, Quim Monzó, Bret Easton Ellis o Bradley Daton, Delplanque se detiene especialmente en el irlandés Ken Bruen, que le ayudó a eliminar complejos.
"Leer a Bruen y su policía Taylor te invita a burlarte de la intriga policial. Bruen insiste en los personajes, en el ambiente, en el estilo y tiene mucha ironía".
El escritor francés ya está trabajando en la que será su segunda novela, nuevamente con Jon Ayaramandi como protagonista.

4.2.13

Corrupción y política en la Barcelona Negra

La crisis hace revivir el género negro

Afiche promocional del evento BCNegra Barcelona. 2013./elconfidencial.com
Hablemos de corrupción. Este primero de febrero empezó la novena edición de Barcelona Negra, que reúne en la capital catalana a varios de los perseguidores de asesinos y corruptos más agudos del planeta: los escritores de policiaca, de polar, de negra, como quiera llamársele. La novela negra está de moda en España, y no es casualidad. Este género nace en respuesta a la corrupción y siempre, en momentos de crisis, de suciedad, de injusticia vuelve a renacer. De hecho, los propios editores señalan que en este año el género ha superado en ventas a la novela histórica, que parecía tan difícil de descabalgar de los gustos populares. Pero es que ahora la gente quiere ver cómo se desenmascara al ladrón, al banquero, al político y cómo se hace justicia. O no. 
Paco Camarasa, librero en Negra y Criminal, es el organizador de este tinglado. Y refrenda la opinión de que este es un género político. De literatura de evasión, nada. "Lo que llamamos novela negra, que es algo totalmente diferente a la novela enigma o a la novela policiaca, nació en EEUU en medio de una corrupción generalizada y en el crack del 29. Aquella crisis en la que los especuladores y banqueros de Wall Street se arruinaban y, algunos, se suicidaban. En esta crisis nuestra, que es peor, los banqueros no se arruinan, sino que nos arruinan a nosotros, y no se suicidan, sino que nos suicidan a nosotros".
"¿Cómo es posible hablar de un crimen individual cuando ellos, los poderosos, los de siempre, están procediendo al asesinato de lo colectivo, al latrocinio de los derechos, al estrangulamiento de la esperanza?", se pregunta Camarasa. "Hoy, una novela negra política es más necesaria que nunca, es la única posible", concluye.
En esta crisis, que es peor, los banqueros no se arruinan, sino que nos arruinan a nosotros, y no se suicidan, sino que nos suicidan a nosotrosAndreu Martín es un clásico de la BCNegra. Y del género en España. En sus vitrinas amenazan tres premios Hammett y un premio Carvalho. El autor acaba de publicar Sociedad negra (RBA), una indagación sobre la presencia de mafias chinas en la sociedad catalana de hoy. Una novela, según el propio autor, indignada. "La novela policiaca -a mí me gusta más llamarla policiaca que negra- siempre ha estado comprometida con la denuncia. Policía y política tienen la misma raíz. En España, ha vivido un resurgimiento ya desde antes de estallar la crisis. Pero cuando la gente se conciencia más es en épocas como esta". 
Ramón Akal es, quizá, uno de los editores más ideologizados (a la izquierda) del panorama literario español. Con su colección de novela negra ha recuperado o descubierto a los lectores españoles algunas de las obras más combativas de la historia del género. El marsellés Jean Claude Izzo, cuya literatura es un escupitajo a la segregación racial en Francia, es uno de sus últimos hallazgos. "Por supuesto que la literatura negra está ideologizada. Si no lo está, no es literatura negra. Se queda en policiaca. En la novela negra ni siquiera tiene que haber policía".  
Hoy, una novela negra política es más necesaria que nunca, es la única posible
En cuanto a la salud del género en España durante los últimos años, Akal considera que algunos de nuestros escritores se alejaron de aquel compromiso. Un compromiso que, sin embargo, percibe que se recupera ahora. "La novela negra es un análisis crítico de la sociedad que nos enseña que tras la corrupción está implicado todo el poder. Hoy es normal que el lector se sienta muy identificado con este planteamiento. Pasó también en los países nórdicos. La novela negra resurgió con tanta fuerza porque empezaron a aflorar casos de corrupción. Es cierto que en menos grado que aquí, pero en los países nórdicos la corrupción se observa con mucha menos naturalidad que en España o en el resto de los países mediterráneos".
El premio estrella de la BCN, el Pepe Carvalho (mítico personaje de Manuel Vázquez Montalbán), le será entregado este año precisamente a una autora nórdica, Maj Sjöwall, sueca e izquierdista militante, paradigma del género en la actualidad. Más de diez millones de ejemplares vendidos en todo el mundo. Diez millones de bofetadas contra la corrupción, la desigualdad, la impunidad y el martillo negro del poder.