18.1.13

La fascinación de "El guardían invisible"

Redondo ha elegido ingredientes perfectos y algunos de ellos originales y sorprendentes. El asesinato ritual de unas adolescentes, la inspectora foral Amaia Salazar y su extraordinaria familia, la mitología, las leyendas y tradiciones de Euskal Herria y un paisaje que hechiza, Elizondo y el Valle de Baztán, en la zona vascófona de Navarra

Dolores Redondo, autora de El guardían invisible./elpaís.com
¡Vaya novela! El guardián invisible, con la que Dolores Redondo debuta en el género negro, es estupenda. Te atrapa desde la primera página, no puedes dejar de leer y cuando llegas al final te gustaría que continuase. Redondo ha elegido ingredientes perfectos y algunos de ellos originales y sorprendentes. El asesinato ritual de unas adolescentes, la inspectora foral Amaia Salazar y su extraordinaria familia, la mitología, las leyendas y tradiciones de Euskal Herria y un paisaje que hechiza, Elizondo y el Valle de Baztán, en la zona vascófona de Navarra.
Llovía a mares, en Elizondo, sin parar, día y noche, mucho frío, cuando Dolores Redondo presentó la novela. La mayor preocupación de los lizondarras era la crecida del río Baztán. Hace unos años se desbordó y pasó por encima del puente. Un ambiente mágico nos sumergió en esta historia mágica.
“Quería escribir sobre el matriarcado típico de estas tierras. Son las mujeres quienes tienen más peso, son ellas quienes toman las decisiones. Los crímenes son algo secundario en mi novela, lo importante es la familia. Quería huir del típico policía alcoholizado y solitario que investiga crímenes atroces y quería ambientar la novela en algún lugar del País Vasco o de Navarra".
"Llegué a Elizondo por casualidad y al minuto me di cuenta de que era lo que buscaba, el bosque inmenso y misterioso, el Baztán, la arquitectura del valle, sus palacios, muchos de ellos construidos por los que emigraron, los del Maitetxu mía, como Braulio Iriarte, que en México creó el imperio de la cerveza Coronita y luego regreso a Elizondo e invirtió mucho dinero. Empecé a documentarme. Leí, leí, leí, tomé notas en papelitos y luego los tiré. Dejé que todo ello fuera madurando en mi imaginación y entonces ya pude escribir”, explica Dolores Redondo.
La familia. Amaia Salazar, la inspectora  foral, que ha estudiado en Quantico (Virginia) con el FBI, que tiene una sensibilidad especial percibir el mal, casada con un escultor norteamericano que la adora. Nacida en Elizondo, vive y trabaja en Pamplona. Está desesperada por tener un hijo. Es católica. “¡Cómo no va a ser católica! Elizondo significa junto a la iglesia, porque junto a ella creció el pueblo”. Tía Engrasi, que la cuidó de niña, una anciana encantadora, que echa las cartas, juega al póquer y cuenta historias maravillosas. Rosario, la madre, una mujer desequilibrada y violenta por la que la inspectora siente terror. Flora y Ros, las hermanas de Amaia, sus maridos…  Todos ellos con notables biografías, como todos los personajes de esta novela. “Flora y Ros están inspiradas en mujeres que conozco. Tía Engrasi se inspira en Maritxu Guller, una vidente y echadora de cartas de tarot muy popular en San Sebastián”.
Lo jefes de Amaia Salazar la envían a Elizondo como responsable del equipo de investigación. En este regreso a su tierra natal se le despiertan todos los miedos de su infancia,  tiene pesadillas horrorosas y llega a perder el control, aunque ni por un momento abandona el acaso. “He pasado años intentando esconderme en Pamplona (…) y he evitado venir al valle del Baztán durante mucho tiempo porque sabía que si volvía me encontrarían (…) El mal me ha obligado a volver, los fantasmas han salido de sus tumbas alentados por mi presencia, y ahora me han encontrado”, dice Amaia en la novela. “Tienes un arraigo muy fuerte con tu tierra, la ames o no, suele ser una relación de amor-odio que va mucho más allá de lo que puedes recordar”.
Escenario
Los cadáveres mutilados de las niñas muertas aparecen en ese bosque al que Amaia se siente tan vinculada. “El bosque siempre le producía un secreto orgullo de pertenencia, aunque su grandiosidad también le provocaba temor y vértigo”, se dice en la novela. Allí habita el basajaun, un homínido que mide dos metros y medio, de larga melena, anchas espaldas y cubierto de pelo. “Es el señor del bosque, significa el equilibrio entre la vida y la muerte, ayuda a los humanos ante el lobo y otros animales, da grandes silbidos. No lo encontramos porque no queremos verle, porque nos da miedo, pero es bueno”. Amaia sí lo encuentra, como ve también a la diosa Mari, que cuida de las cosechas y de la fertilidad. Por las páginas de El guardián invisible desfilan sorgiñas (brujas) belagiles (mujer oscura y poderosa), entre otros seres. En este aspecto, la novela recuerda un poco a las fantásticas historias de la francesa Fred Vargas. “Hasta hace 100 años la gente creía más en estos seres que en la Santísima Trinidad”.
En el libro aparecen muchas palabras en euskera, hasta el punto, que la autora ha incluido al final un glosario. “No hablo euskera porque pertenezco a una generación que no lo aprendió. Elegí a una inspectora foral como protagonista, porque me gustan más las policías autonómicas que las otras. Recuerdo cuando llegó a Euskadi la Ertzaintza, fue estupendo, es más cercana y abierta”.
Dolores Redondo nació en San Sebastián (1969). Estudió Derecho y Restauración Gastronómica, incluso tuvo un restaurante. “Lo dejé porque era incompatible con la vida familiar”. Está casada y tiene dos hijos. Vive en Cintruénigo, en la Ribera navarra.
Hay un momento en El guardián invisible en que parece que algunos de los familiares de Amaia Salazar están implicados en los asesinatos y el lector sufre con la inspectora, teme que sea demasiado para ella, que la aparten del caso. “Al final todos están implicados de una manera u otra, cuanto más unida está una familia más implicación hay”.
Leeremos más sobre la familia Salazar. El guardián invisible es la primera novela de la Trilogía de Baztán. La segunda, Legado en los huesos, ya está escrita y aparecerá a finales de año y de la tercera, Ofrenda a la tormenta, ya tiene el croquis. El guardián invisible ha aparecido simultáneamente en castellano (Destino), catalán (Columna), euskera (Erein) y gallego (Xerais). Algo que no ocurre todos los días, como tampoco ocurre que editores de 13 países hayan comprado sus derechos o que los productores de Millenium, de Stieg Larsson hayan adquirido la trilogía para llevarla al cine.
No es la primera novela que publica Redondo, antes sacó, Los privilegios del ángel, pero El guardián invisible va a ser uno de los libros del año. Es una novela transversal que gustará tanto a los adictos al género negro como a todo tipo de lectores. Es una novela muy potente.
Dolores Redondo y su novela tienen una bonita historia. Cuando la tuvo acabada envió correos electrónicos a diversos agentes literarios. Solo decía: “Busco agente literario” y adjuntaba el primer capítulo. Anna Soler Pont, de la agencia Pont, tiró el correo. Le llegan tantos al día. Pero Ricard Domingo, de la agencia, sí leyó ese capítulo. “Esto es buenísimo”, dijo a Anna. A punto estuvo de haber una subasta. Varias editoriales la querían, pero Redondo decidió: “Quiero Destino porque ha publicado a Stieg Larsson”.“No puedo explicar la felicidad que siento”, dijo Dolores Redondo, en la presentación en Elizondo. “Llevo un año conteniéndome, como el río Baztán y ahora, como el río, yo también estoy a punto de desbordarme”. 

Murió Jakob Arjouni, el escritor alemán creador del detective turco Kemal

Conocido sobre todo como creador del detective germano-turco Kemal Kayankaya, falleció la pasada madrugada en Berlín, a los 48 años y a consecuencia de un cáncer, informaron hoy fuentes familiares

Jacob Arjouni, autor de cinco novelas con el duro y violento detective turco-alemán Kemal Kayankaya./Miranda Junowicz/lainformacion.com
Arjouni, autor de éxito con sus novelas policíacas inspiradas en clásicos del género de los años treinta y cuarenta pero trasladadas a los ambientes multiétnicos de la Alemania actual, debutó en los ochenta con "Happy birthday, Türke" -"Feliz cumpleaños, turco"-.
Ya ese primer título obtuvo una notable resonancia en el mercado alemán, como variante doméstica e irónica de Agatha Christie o Dashiell Hammett.
Junto a su personaje del detective germano-turco recreó en sus novelas otros individuos arquetípicos de la Alemania de hoy, como los neonazis de la socialmente deprimida mitad este del país.
Nació en 1964 en Fráncfort, pero pasó parte de su infancia y adolescencia en esa parte de Alemania, el antiguo territorio comunista, y volcó parte de sus experiencias biográficas en algunas de sus novelas.
Combinó los estudios con trabajos ocasionales de camarero, en Francia, aunque pudo permitirse pronto vivir de la literatura casi desde los veinte años, gracias al éxito de su "Happy Birthday, Türke".
La cineasta alemana Dorris Dörrie llevó al cine al detective de origen turco que no habla el idioma de sus padres y que se mueve por los bajos fondos de Fráncfort, al que dedicó cinco novelas.

17.1.13

Mendoza:" Hacer una literatura que no sea un reportaje o una pieza del folklor"

Los internautas preguntan a Élmer Mendoza

Élmer Mendoza, creador de el Zurdo Mendieta, chatió con sus lectores./elpais.com

 

La

¿Has investigado los temas de tus novelas, directamente con la Policía mexicana?
pARA NADA

Lagarboy

¿De dónde sale el nombre de tú novela? Hay una referencia específica o es simplemente un gancho
SALIO CASI AL FINAL, CREO QUE ES PARTE DE LO QUE SE VA CREANDO, que es necesario completar, que lo exige.

topolobampo

Élmer,¿ te animarías a una novela cuya trama fuese la regulación de las drogas y el pago de impuestos por producción y consumo..? ¿cómo imaginas a los carteles, regulados por el Estado...? quiza el tránsito entre una cosa y otra, valga la pena novelar.
No sé, mis novelas salen de dentro; hasta ahora no he tenido que responder a peticiones o eso. Digamos que a partir de mi ficción la realidad se ha adaptado, sería demasiado decir que la he creado y merecería ser linchado.

aruba

¿Es México tan horrible como nos lo pintan?
Claro que no. Hay delincuencia pero sólo es terrible en su territorio o con quien pretende afectarlos. México, es un país de puertas abiertas y tras ellas se vive bien y todos puedan pasarla bien bien.

Mauricio de la Cruz

Mi querido Elmer ¿es el zurdo Mendieta un Jack Bauer mexicano? ¿Es un modelo a seguir?
No. Tiene demasiados conflictos y es un soñador. México necesita emprendedores, por ahora,más prácticos que soñadores.

ARTURO ZAVALAZ

¿Por qué no habla de la política mexicana o de Sinaloa?
Porque soy escritor, deseo hacer novelas, hacer ficción, aunque muchos dicen que son tremendamente políticas. Veo que usted no,lo cual en la ficción está previsto. 

Jair García-Guerrero

¿Cuándo impartirás algún curso en Monterrey?
Del 11 al 14 de marzo de 2013, con José Garza.

John Silver

Qué gran personaje el Zurdo Mendieta en medio de tanta corrupción. Y qué delicia que el humor de la lengua hablada se cuele en el relato. ¿A veces no ha pensado poner los diálogos de manera convencional? Enhorabuena!!!
No, quiero que mis lectores dominen otra manera de leer, que es más rápida y que llega al corazón.

eketju

¿Crees que la situación de inseguridad en norte de México se reducirá con el "nuevo" gobierno?
Lo espero. Dos años pensaré que puede ocurrir.

Jesús

¿Cómo se documenta para elaborar sus novelas? ¿Visitas al lugar para reconocer los escenarios,contactos con terceras personas, Internet?
Primero imagino, luego veo, escucho hablar, a veces converso, sobre todo recuerdo lecturas.

Curioso

Se le identifica como representante de la narcoliteratura, género que los editores peninsulares favorecen por sus méritos económicos, que no son precisamente los literarios. ¿Lo percibe usted?
No, mi percepción por regalías esmuy magra.

Vanghore

¿Cómo es su proceso de concebir una novela? Hasta dónde se apropia de la cruda y violenta realidad de las matanzas del narco mexicano.
Es algo natural, a mí el tema me ha escogido y constantemente me da ideas. De ahí elijo. Me apropio escuchando viendo leyendo, visitando sitios que no aconsejan visitar.

César Machado Arias

Más allá del narco, la disolución de la sociedad mexicana, ahogada en sangre, revela rupturas del tejido social. ¿Tiene sentido atestiguar la sinrazón de la violencia? ¿no incurre el escritor en la apología de la cultura de la muerte?
Apología, a veces no se puede evitar, pero siempre debe estar el lector que la complemente. Es una literatura social, descarnada, pero no tan dura como la realidad que los humanos toleramos. Los humanos somos peror que los personajes.

el khan

¿Terminará México como Colombia, con grupos paramilitares, con narcoejercitos?
NO. espero que tengamos mejor suerte, además las historias son distintas.

perro del mal

¿pagó pensión alimenticia el Zurdo a su morrito o se hacia güey?
Le dio una tarjeta de débito, con toda la lana que la da SV

chuytoño

¿ podrías recomendar a dos de tus autores favoritos de novela negra?
Claro. Dashiell Hammett y Batya Gur

hcano

¿Tendremos más de Elmer Mendoza (ojalá)? Y ediciones eBook, ¿para cuándo?
Viviré más de 87 y estamos viendo el asunto de contratos de ebooks. Paciencia.

Lucarloki

De los personajes creados por los autores rusos del XIX ¿Cuál villano llama su atención?
Taras Bulba y Bronski

Homero h treviño

¿No se te hace muy ingenua el como Ugarte se infiltra en la reunion de capos. Los narcos son tan pendejos?
Fue la menos ingenua de las que se me ocurrieron.

Jordi

Buenas tardes, Elmer, un saludo. Me parece detectar un cierto cansancio o progresiva desgana en sus novelas del Zurdo. ¿Ha tenido el mismo interés y motivación en la escritura de las tres novelas o bien con un protagonista ya perfilado se entra en una cierta rutina ?
Caray; bueno, lo que busco es que sea diferente en algo. Que la forma en que los personajes interactúan tenga algo que no tengan las anteriores, pero no cansancio. Espero que no sea demasiado.

Nelly Sánchez

Hola, Élmer. Un abrazote desde tu tierra. =)
Gracias.

José Luis Catón

¿Se puede deducir de su personaje EL Zurdo Mendieta que es necesario admitir una ética personal que asume la realidad social como un espacio de convivencia con diversas maneras de criminalidad?
Es correcto. La vida es así. Nunca es un sólo plano, y en el mundo del delito son increíbles las mezclas.

Jorge Pericos

Maestro Elmer, mi pregunta es como se inspiró en el capítulo de Motel?
Le pregunté a un amigo de la tierra de las mestizas.

cedric

hola estimado elmer qué opina de los comites de autodefensa en guerrero, podria ser una solucion
Son espectaculares, pero muy peligrosos. El gobierno debe protegerlos porque su hartazgo es real. Ojalá y no les pase nada.

Verónica Calderón

¿Espera que Enrique Peña Nieto cambie la estrategia contra el crimen organizado -si es que alguna vez existió alguna- y, si es así, espera mejoras?
Al menos ya cambió el discurso y cambió la percepción de los mexicanos. Confío en que irán resolviendo poco a poco ese grave problema.

Nelly S.

¿En qué anda ahorita El Zurdo?
Un amigo suyo que vivía en Los Angeles se vino a morir a Culiacán. están conversando en el Miró.

wallander

Hola Élmer, ¿cuales son tus detectives favoritos de ficcion? Me gusta mucho Mendieta, creo que es un personaje creible. Me parece que los detectives fragiles y con un lado humano sensible como Wallander reflejan mejor la realidad y dan mas credibilidad a una novela.
Wallander es jefe, Michael Ohayon, comandante Jaritos, Mandrake, Heredia, Cayetano Brulé, H.Belascoarán, Ch. Parker. 

favian

¿Podría recomendarme a sus autores latinoamericanos preferidos?
De policiacas: Paco Taibo II, Ramón Díaz Eterovic, Roberto Ampuero, Leonardo Padura. FHagenbeck, BEF, Juan Sasturain, Claudia Piñeiro, De los Demas: Fernando del Paso, Juan, Rulfo y todos los jefes del boom.

Jorge Flores Peiro

Seguirá el hijo del zurdo Mendieta en las siguientes novelas, como personaje secundario?
No sé, ya lo veremos.

Aurora

¿Se ha sentido alguna vez amenazado?
Nunca, ni en defensa propia.

Juan MFA

Disculpe mi ignorancia pero ¿es realmente tan dura la realidad que nos transmiten los medios sobre México que parece un país donde se antoja imposible vivir, y sin embargo los mexicanos a los que oímos hablar aquí parecen infinitamente más tranquilos y cultos que la mayoría de nosotros? Gracias y reciba un cordial saludo
Los medios adoran hablar de los errores y la podredumbre; pero México es un país de pie, grande, lleno de gente que ama la vida el trabajo y tener amigos. Así que no se crea todo.

Mario C

¿Por que decidió convertirse en escritor? y si no lo fuera ¿a que se dedicaría?
Porque no pude ser físico. A la física. 

Matías

¿Se imagina escribiendo sobre otro sitio que no fuese México?
Sí, y son imaginaciones increíblemente gratas y extrañas. Como ser amante de Nicole Kidman.

Marta

¿La fiebre de la novela negra pasará? ¿Qué tiene que tener una buena novela del género? Muchas gracias
No pasará. Debe ser emocionante. Los lectores sabemos casi siempre que el detective se saldrá, de alguna manera con la suya, pero la emoción siempre es lomejor.

Juan

¿Escucha narcocorridos? ¿Qué relación mantiene con Pérez Reverte? Saludos
Los escucho. Estupenda relación de amistad, apoyo y admiración.

raul calcaneo

que opinion te merece John Connolly?
La mejor, entre nosotros es el mejor creador de atmósferas. en 2012 me invitó a ser parte de un libro que ahora está jugando por el EDGAR prize: Books to die for.

Gorbea

Querido Elmer, ¿chivas o américa?
al que gane; confieso que con el piojo allí le voy a los canarios. Él me ca muy bien, y ahora con elMaza, van a volar pelos, apoco no.

artur

Elmer un saludo un fiel lector tuyo pregunta ¿cual es tu libro que mas te gusta?
El conde de Montecristo, de A Dumas.

Luis Alberto Galindo C. San Bruno California USA

¿Élmer es facil escribir en Mexico novelas del narcotrafico?
Con el tema no hay problema. Lo difícil es cómo hacer una literatura que no sea un reportaje o una pieza del folklor.

Alberto

Se ha criticado mucho el tema de la narco-narrativa desde las instituciones academicas diciendo entre otras cosas de su poca calidad y su traducción fácil a las telenovelas. ¿Crees que se ha legitimado un poco este género a la luz de la nueva producción cultural? Te interesaría ver tus novelas adaptadas a la televisión? Saludos desde Chicago
Tengo la impresión que eso se está superando. el año pasado en sep. ocurrió el primer congreso hispanoamerica Élmer Mendoza, dicen que con cien ponentes, en la Universidad Autónoma del estado de México, y otras dos o tres, donde se señalaban las virtudes de mis novelas más allá del tema. Creo que hemos creado una estética sólida que abarca otras artes y que hemos ganado el respeto de los académicos.

camarónpelao

¿que opinas de la procuración de justicia en Sinaloa? abundan tantos casos sin resolver, ¿donde están los zurdos?
¿Qué no es eso algo de turismo? Me perdí.

Chuy-lalo

Porqué poner el puerto de Mazatlán en punto de reunión de un cártel, y otro lugar donde la podedumbre americana aflora?
Bueno, porque eso dicen, y porque me encanta ese puerto.

Mauricio Alva Guevara

¿Como le hago para empezar a escribir?
Compre su instrumento. Aprenda todas las técnicas de narrar y luego escriba con el alma

Mensaje de despedida

Muchas gracias a todos.

16.1.13

La verdad sobre Holmes

No es el primer detective de la literatura, pero sí es el más universal e influyente. El género policiaco arranca con Auguste Dupin

Arthur Conan Doyle tiene la suya en el 221B de Baker Street también tiene la suya./elpais.com
Las célebres placas azules redondas, que señalan las casas en las que vivieron o pasaron temporadas personajes históricos, desde escritores a políticos, se han convertido en uno de los signos distintivos de Londres. El Parlamento propuso su creación hace ahora 150 años y la primera se instaló en 1867 en la casa natal de Lord Byron, aunque el edificio, en Cavendish Square, fue demolido en 1889. La placa más antigua que sobrevive data de ese mismo año y conmemora la estancia de Napoleón III en King Street, Saint James. Uno puede pasear por la capital británica y toparse con las casas en las que vivieron George Orwell, T.S Elliot, Lawrence de Arabia, Carol Reed o descubrir que Friedrich Engels residía en el muy exclusivo barrio de Primrose Hill. Naturalmente, el médico escocés y novelista Arthur Conan Doyle tiene su placa, desde 1973, en el 12 de Tennison Road. Y el 221B de Baker Street también tiene la suya.
Aunque no fue instalada por English Heritage –no aparece en su base de datos– sino por el Ayuntamiento de Westminster en medio de una polémica sobre la ubicación exacta de la mítica dirección, es difícil distinguir la diferencia (salvo que uno sea Sherlock Holmes, que tardaría segundos en hacerlo). Lo curioso es que este reconocimiento vital a un personaje de ficción no produce un gran desconcierto, ni mucha extrañeza. Al principio puede parecer irónico o una promoción del museo que alberga ese número, innecesaria por otra parte porque el último tramo de la calle londinense siempre está lleno de turistas que hacen cola para fotografiarse disfrazados con una lamentable imitación del gorro del detective y una sobada pipa de plástico, junto a un Bobby que no engañaría ni a Lestrade. La razón de la naturalidad con la que se contempla la placa es sencilla: Sherlock Holmes existe.
No es el primer detective de la literatura, pero sí es el más universal e influyente. El género policiaco arranca con Auguste Dupin, que Edgar Allan Poe creó en 1841 en el relato Los crímenes de la calle Morgue. De hecho en Estudio en escarlata, la primera novela de Holmes publicada en 1887, aparece citado Dupin en un nada disimulado homenaje, teñido de ironía. “No me cabe duda de que usted cree hacerme una lisonja comparándome con Dupin. Pero, en mi opinión, era un hombre que valía muy poco”, asegura el pretencioso Holmes cuando le explica a Watson la ciencia de la deducción. También se anticipó Wilkie Collins a Arthur Conan Doyle con La piedra lunar, una de las obras maestras de la literatura británica y considerada la primera novela policial de la historia, que se publicó por entregas a lo largo del año 1868 en la revista All year round, que dirigía su íntimo amigo Charles Dickens. La relevancia literaria de Poe y Collins es superior a la que nunca alcanzó Conan Doyle. Sin embargo Sherlock Holmes es más famoso y más universal que cualquiera de ellos tres.
No se trata sólo de que sus libros sean reeditados constantemente –recomendaría la edición completa de Cátedra, a cargo de Jesús Urceloy, tanto por las traducciones como por el orden de los relatos y los suplementos, como un diccionario de personajes–, ni siquiera de las constantes adaptaciones cinematográficas, –en los últimos tiempos ha sido llevado al cine por Guy Ritchie y José Luis Garci, lo que demuestra que el arco es casi infinito– o televisivas –es estupenda la serie de la BBC de seis capítulos, que lleva a Holmes y Watson hasta el siglo XXI–, se trata de la inmensa influencia que ha ejercido el mundo holmesiano.
Desde El nombre de la rosa hasta la serie House, los análisis sesudos de semiótica (ambas disciplinas estudian los signos, como queda demostrado en el estupendo ensayo coordinado por Umberto Eco y Thomas A. Sebeok, El signo de los tres, Lumen, 1989), las adaptaciones en todos los formatos imaginables, la obsesión de los aficionados por cada mínimo detalle de la serie (sólo comparable a la que padecen los tintinólogos), los personajes de Arthur Conan Doyle son infinitos. Prueba de ello son las variaciones y los falsos Holmes. Me quedo con Elemental doctor Freud, Solución al 7 por ciento en su título original, que retrata el encuentro entre un rompedor médico vienés que empieza a ser famoso en Europa y el detective que trata de desintoxicarse de su adicción a la cocaína y con El caso del anillo de los filósofos, de Randall Collins, en el que Holmes se las ve con Keyness, Wittgenstein, Russell y Ramanujan.
Es difícil encontrar una respuesta única a esta incombustible fascinación. A lo largo de todos los años que estuvo publicando historias de Holmes, entre 1887 y 1927 (quiso matarlo pero se produjo tal rebelión entre los lectores que no le quedó más remedio que resucitarlo), Conan Doyle sentó las bases del género policial que, básicamente, se han seguido hasta ahora. Cambian los detectives, cambian los países, cambian los ángulos y los personajes, pero los principios se mantienen: ocurre un crimen o un misterio y un tipo más listo que los demás lo resuelve porque ve allí donde los otros están ciegos. Además, parafraseando fuera de contexto la frase de Albert Camus, “entre la justicia y su madre, eligen siempre la justicia”. Hasta los más cínicos, como Sam Spade o Philip Marlowe, al final hacen lo que creen que es justo. Sin embargo, Holmes, y por extensión el género policial, ofrece algo más. Como escribió el filósofo John Gray en un artículo con motivo de la nueva adaptación para la BBC, “Holmes es un mito porque es capaz de encontrar orden en el caos utilizando métodos puramente racionales. Demuestra el poder imborrable de la magia”. Pero, en realidad, el detective muestra el poder que puede tener un mundo en el que se ha acabado la magia, en el que los huecos inexplicados de la vida son reemplazados por respuestas en un momento en que la humanidad todavía no sabía que iban a venir muchas más preguntas detrás.
Los personajes de Arthur Conan Doyle nacen en el paso del siglo XIX al XX cuando, con la técnica, el mundo estaba cambiando a mayor velocidad que nunca. De hecho, Watson conoce a Holmes cuando este último está investigando en un laboratorio nuevos métodos de criminología. Es un periodo en el que los avances técnicos todavía no están emponzoñados por sus defectos, una época de confianza casi ciega en la razón, que empezaría a perderse con la primera Guerra Mundial y con los grandes totalitarismos que desembocarían en la segunda. Sherlock Homes simboliza esa fe en la razón, lo que quiere decir en lo que mejor de nosotros mismos. Eso es lo que le convierte en infinito y le hace tan real o, por lo menos, deseamos que lo sea.

15.1.13

Últimas pesquisas de Méndez


Francisco González Ledesma publica Peores maneras de morir, su novela policíaca más sentimental, concluida mientras se recuperaba de un ictus

El novelista Francisco González Ledesma, ante la máquina de escribir en su domicilio de Barcelona en abril de 2010. / Carmen Secanella./elpais.com
“No sé cuánto tiempo me queda para escribir. Probablemente, mi próxima novela será el último Méndez y será más sentimental que nunca”, explicó Francisco González Ledesma durante la celebración, en octubre de 2009, del 25º aniversario de Crónica sentimental en rojo (1984), novela en la que el inspector Ricardo Méndez entró en el olimpo de los detectives de ficción.
González Ledesma (Barcelona, 1927) no se equivocó. Peores maneras de morir (Planeta) es la más sentimental de sus 10 novelas policíacas, con un Méndez viejo que sigue pateando las calles y una Barcelona que ya no reconoce. Es un puro Ledesma, de alta intensidad, con diversas historias y personajes que se entrecruzan hasta ligarse en una misma trama. El tema, que el autor había abordado ya en otras ocasiones, es la prostitución, no la de los pequeños locales que tan bien conoce el inspector, sino una trama internacional de trata de blancas con epicentro en Barcelona, algo tan gordo que casi desborda a Méndez. Lo bueno es que las víctimas se convierten en verdugos.
Está ambientada en el otoño de 2010 cuando el Papa viajó a Barcelona para consagrar el templo de la Sagrada Familia, aunque de eso no se enteran en los barrios del inspector literario, donde sí notan de manera aguda la crisis económica. Peores maneras de morir tiene dos historias, la que cuenta y la suya propia. González Ledesma publicó en 2009 No hay que morir dos veces. Al año siguiente, sacó La dama y el recuerdo, de Silver Kane, mientras estaba escribiendo Peores maneras de morir. “Estaba cada vez más ansioso por escribir y lo hacía cada vez con más intensidad. Tenía más cosas para escribir que tiempo para hacerlo”, cuenta su hija, la periodista Vicky González.
Concluyó la novela en la Navidad de 2010 y decidió dejarla reposar hasta pasadas las fiestas para pulirla luego. A primeros de enero de 2011 sufrió un ictus, que le obligó a pasar cuatro meses en el hospital. Nadie volvió a pensar en la novela, hasta que él se acordó. “Había recibido un anticipo de Planeta y quería cumplir con la editorial. Siempre ha sido muy responsable”. Y honesto. “Cuando inició el proceso de recuperación, la rescatamos. Hice un resumen para ubicarme. Le costaba concentrarse y hacíamos sesiones cortas. De repente, me decía ‘esto no cuadra’ y lo resolvía. Lo que él habría acabado en dos semanas antes del ictus nos ha costado meses y meses”. González Ledesma sigue hoy en proceso de recuperación. Sabe que sale su novela, pero no se divertirá tanto como en ocasiones anteriores.
El libro arranca con una joven extranjera mientras huye aterrorizada por las calles del Raval. La persigue un matón. Cree darle esquinazo y se refugia en un edificio semitapiado a punto de ser derribado. Otra muchacha, que espera a su padre, le abre la puerta. El asesino las mata a las dos. El inspector Méndez, relegado al turno de guardia, acude al lugar. Pero su jefe le releva del caso, sabe que el inspector no perdona la muerte violenta de niños ni de muchachas, que no tolera la pederastia ni la violación y que cree más en la justicia de la calle que en la de los tribunales.
Méndez se salta a la torera las órdenes del comisario. Investiga, recorre las calles como un viejo lobo solitario. Las casi niñas ucranianas prostituidas, que llegaron a Barcelona pensando en triunfar como bailarinas, son cruelmente castigadas. Hay mucha violencia en esta novela, más de 10 muertos, mucha acción, angustiosas persecuciones y una bonita historia de amor.
Dos mujeres comparten protagonismo con Méndez. Eva Ostrova, una ucraniana de 15 años de trágica vida, que logra escapar de la mafia y solo piensa en vengarse, se convierte en una máquina de matar. Y Mónica Arrabal, una dama muy religiosa y caritativa que ayuda a prostitutas, pero que adopta las ideas de Méndez. El inspector y Mónica descubren paralelamente la terrible aventura de Ostrova y deciden protegerla. Han de pagar los capos de la organización, no las víctimas.
Hay un punto en común entre Ledesma y Méndez, ambos son algo anarquistas y ambos han trabajado toda su vida. Ledesma ya sabía a los 14 años que quería ser escritor. Apenas cumplidos los 20 escribió Sombras viejas, que ganó, en 1948, el Premio Internacional de Novela José Janés. La censura impidió su publicación. A los 23, se graduó en Derecho. Entró como asesor jurídico en Bruguera, donde empezó a escribir guiones de El inspector Dan y de El doctor Niebla. Y luego novelas del Oeste con el seudónimo de Silver Kane, de tres a cinco a la semana. Publicó 400. Trabajó en la editorial hasta 1966, cuando entró como periodista eventual en El Correo Catalán, y de ahí a La Vanguardia.
Méndez nació en la página 134 de Expediente Barcelona (1983) como personaje secundario. Al año siguiente Ledesma ganó el Planeta con Crónica sentimental en rojo, a las que hay que añadir ocho novelas más y un libro de relatos.
El escritor solía decir que el protagonista de estos libros no era Méndez, sino las calles de su Barcelona, con la frontera norte en la plaza de Catalunya y al sur, el Poble Sec, el Paral.lel, el mar, el barrio chino, La Rambla.
En Peores maneras de morir trabaja un Méndez más melancólico que nunca, desesperadamente nostálgico de esa Barcelona que conoció. En la novela, cuenta su historia. De cuando era policía franquista y perseguía rojos, a los que luego servía de enlace en la cárcel. Nunca será ascendido. Es compasivo con los débiles e implacable con los malos de verdad.
Vive en un pisito frente a les Dressanes, atiborrado de libros, y comparte recuerdos amargos con el Poeta, que tiene como hogar el taburete de un bar.
Un funcionario del depósito de cadáveres dice a Méndez: “Dentro de un mes habrá pasado una de estas tres cosas: le habrán jubilado o le habrán echado de la brigada o le habrán envenenado en su bar de confianza”. Si leen la novela, verán qué sucede en realidad y compartirán su Barcelona. Como dice Méndez: “El corazón tiene recuerdos que el cerebro olvida”.

10.1.13

Mariano Sánchez Soler gana el premio de novela negra L'H Confidencial


El periodista y escritor alicantino ha sido el ganador de la séptima edición del premio internacional de novela negra L'H Confidencial, que convoca el ayuntamiento de L'Hospitalet y Biblioteca La Bòbila
El periodista Sánchez Soler gana el premio de novela negra L'H Confidencia/lainformacion.com./blog labobila.com
El escritor y periodista alicantino Mariano Sánchez Soler ha sido el ganador de la séptima edición del Premio Internacional de Novela Negra L'H Confidencial, que convocan el Ayuntamiento de L'Hospitalet y Roca Editorial y promueve la Biblioteca La Bòbila. 


La novela ganadora se titula El asesinato de los marqueses de Urbina. Se inspira y recrea, en clave de novela crónica, un doble crimen ocurrido en las altas esferas madrileñas durante los primeros años de la Transición. 



El suceso fue ampliamente seguido por los medios de comunicación y por la opinión pública española, que dejó la sensación de que el caso no se terminó de resolver. 



El jurado ha destacado la agilidad de la trama y la fiel recreación de los hechos, uno de los casos criminales más mediáticos de la historia de España. Asimismo, el jurado ha valorado el alto nivel de las obras presentadas al concurso, por lo que pide a Roca Editorial que tome en consideración la posibilidad de publicar otra de las obras finalistas,Un camino a través del infierno. 



Mariano Sánchez Soler, licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid y doctor por la Universidad de Alicante, ha formado parte de los equipos de redacción de El Periódico de Catalunya, Diario 16, Le Monde Diplomatique,Tiempo e Interviú, entre otros. 



Su obra incluye géneros tan diferentes como el ensayo, la novela, la poesía y el guión para cine y televisión. Forma parte de la primera generación de escritores españoles de novela negra, con títulos como Carne fresca (1987), Festín de tiburones (1990), Para matar (1996), Lejos de Orán (2003), Grupo antiatracos (2006), La brújula de Ceilán(2007) y Nuestra propia sangre (2009, XII Premio García Pavón de Narrativa Negra). 



Dentro de la ensayística de género negro destaca Anatomía del crimen: guía de la novela y el cine negro, libro con el que ganó en 2012 el Premio de la Crítica Literaria Valenciana. 



Actualmente es profesor de guión en el Centro de Estudios Ciudad de la Luz, adscrito a la Universidad Miguel Hernández de Elche, y dirige el Taller de Novela Negra de la Universidad de Alicante, donde también organiza los encuentros de novela negra y policíaca Mayo Negro. 



El Premio Internacional de Novela Negra L'H Confidencial está dotado con 12.000 euros y Roca Editorial publicará la novela ganadora. 


La entrega del premio se hará el sábado 16 de marzo, a las 19 horas, en la Biblioteca la Bòbila

9.1.13

Narcoliteratura, páginas para una guerra


La lucha del Estado mexicano contra el narcotráfico arroja un saldo de 60.000 muertos en los últimos seis años en México. La violencia ha salpicado cientos de obras de ficción y no ficción . Muchos periodistas han pagado con su vida por escribirlas. Élmer Mendoza, Ricardo Ravelo, Yuri Herrera, Lolita Bosch, Ioan Grillo y Juan Pablo Villalobos son algunos de los narradores de esa realidad siniestra

Felipe Calderón lanzó al ejército como ariete para combatir al narco en México. Fue remover un avispero. Foto: Félix Márquez./elcultural.es
En los últimos seis años buena parte del territorio mexicano ha sido un auténtico avispero. La lucha contra el narco emprendida por Felipe Calderón, presidente del país durante ese periodo, ha dejado unas cifras de víctimas propias de una guerra. Los enfrentamientos entre sí de los cárteles y los de estos contra las fuerzas de seguridad del Estado arrojan un saldo de varias decenas de miles de muertos. En función de a quién preguntemos nos dirá una cantidad. 60.000 es quizá la más consensuada. Pero hay quien habla de 70.000 e incluso de 84.000 muertos. Sin contar los asesinatos de inmigrantes, en su mayoría de Centroamérica, que a su paso por México camino de los Estados Unidos son capturados por las redes criminales y asesinados si sus familias no pagan los rescates exigidos. También se cuentan por decenas de miles. La escritora y periodista Lolita Bosch (Barcelona, 1970), barcelonesa de corazón mexicano, desde hace varios años empecinada en investigar estas masacres, habla de 120.000 personas ejecutadas. De esta sangría, en muchos (demasiados) casos impune, la literatura, en sus vertientes de ficción y no ficción, está empapándose, manchándose, página a página. Así tiene que ser. Lo contrario sería muy sospechoso.

Incluso se ha acuñado un término específico para denominar lo que poco a poco ha ido tomando cuerpo de género (o subgénero). Es narcoliteratura. Cuando se habla de su paternidad (en el marco de la fabulación), el autor más señalado es Élmer Mendoza (Culiacán, 1949), creador de la serie del detective Edgar el Zurdo Mendieta (La prueba del ácido, Nombre de perro...), por lo general embrollado en la resolución de entuertos sumergidos en las cloacas del narco. "Mi primera novela sobre este tema, El asesino solitario, la escribí en 1999, mucho antes de que comenzara la guerra". Élmer Mendoza intenta sacudirse desde hace tiempo el sambenito de oportunista, que le adjudican los que ven en su obra una especie de aprovechamiento interesado de la violencia, sobre todo ahora que está en el candelero mediático. Con este dato, que ofrece a El Cultural, intenta defenderse de tales acusaciones. La etiqueta narcoliteratura, dice, es "un invento de la prensa y de los editores que ha funcionado muy bien. Es cierto que muchos críticos y académicos muy respetados me citan como su padre. Pues perfecto: si mi literatura no gana con el tiempo otro nombre, éste me vale".

La narcoliteratura tiene también representantes foráneos de peso. Arturo Pérez-Reverte publicó en 2002 La reina del sur (Alfaguara). Y Teresa Mendoza, nacida en la cabeza del autor español, ha cobrado vida en algunos rincones de su Guasave natal y en Culiacán (ciudades ambas de Sinaloa, estado en el que opera el cártel más potente de México). Hay restaurantes que afirman que allí iba a cenar y lugareños que aseguran que la trataron en persona. Es el verdadero de milagro de la literatura: personajes que devienen personas, con su biografía desperdigada en los más dispares rincones de la realidad. Don Wislow fue otro autor de fuera que dejó su impronta bien marcada en este género (o subgénero, para los académicos queda la obligación de clasificar) con El poder del perro (Mondadori), novela en la que el secuestro, tortura y asesinato de Ernie Hidalgo es casi una réplica del de Enrique Kiki Camarena, agente de la DEA infiltrado en los cárteles mexicanos, y que desató un despliegue sin precedentes de los Estados Unidos en suelo mexicano. Aquel incidente marcó un antes y un después en la implicación de este país en la resolución del problema del tráfico de drogas al sur de su frontera.
Pero la narcoliteratura es un fenómeno esencialmente mexicano, y la mayor parte de sus autores, por tanto, son de México. Hay muchas voces encuadrables en este ámbito narrativo. Juan Pablo Villalobos (Guadalajara, 1973) se ha hecho su propio hueco en medio de esa polifonía. Fiesta en la madriguera (Anagrama, 2010), su ópera prima, tuvo el mérito de colocar la narcoliteratura en el mapa anglosajón. Publicaciones como The Daily Telegraph, Sunday Times, The Guardian procuraron numerosos elogios a su fábula sobre el turbio universo del crimen organizado, visto en la novela con los ojos inocentes de un niño. En opinión de Villalobos, sí hay un trasfondo mercantilista en la acuñación de este presunto género: "Me parece una perspectiva oportunista, una etiqueta para intentar vender libros. En el fondo estos sólo pueden dividirse en dos grupos: buenos y malos. Se han escrito magníficos libros sobre la violencia del narco en los últimos años en México, es un hecho. Y también se ha publicado un montón de basura".

Yuri Herrera (Actopan, 1970), flamante chico Granta, se ha ganado también un puesto privilegiado dentro de este grupo de narradores. Con su debut literario, Los trabajos del reino (Periférica), daba cuenta de la vanidad de los principales capos mafiosos, que contratan vocalistas de corridos para que canten a los cuatro vientos sus hazañas. La tensión entre arte y poder sostiene toda la trama, contada con el léxico y el ritmo del lenguaje de la frontera. Herrera mira con reticencia la etiqueta en cuestión: "Me he resistido mucho a tenerla en cuenta, porque creo que simplifica algo mucho más complejo: la cantidad de libros que se engloban en ella tratan de muchas cosas". Aunque entiende su carácter práctico: "Supongo que es muy útil en ciertos entornos, el académico por ejemplo, y que por otro lado sí hay una cantidad de libros que específicamente, sobre todo desde el periodismo, tomar el narcotráfico como núcleo de su trabajo".


La detención de algunos de los grandes capos no ha desactivado las redes criminales.

Cierto. El periodismo de investigación y el ensayo divulgativo han colocado una montaña de volúmenes sobre este espinoso capítulo de la historia mexicana. No les ha salido gratis. Los costes han sido elevados para este gremio. Lolita Bosch advierte a El Cultural que desde julio de 2000 a julio de 2012 -"los años de la democracia", especifica- "nosotros hemos contado 127 periodistas y trabajadores de la información asesinados y desaparecidos". Ese nosotros se refiere a Nuestra Aparente Rendición, colectivo que agrupa, precisamente, a miembros de la profesión periodística, pero también a artistas, académicos, científicos... Con un objetivo común: "El conocimiento, la comprensión, el respeto y la paz en México". En la última Feria del Libro de Guadalajara presentaron el libro Tú y yo coincidimos en la noche terrible, en la que diversos reporteros rememoran las vidas de los compañeros caídos por ejercer su profesión en estos último años. La verdad de la tragedia, dice, hay que ir a buscarla en los textos de no ficción: "La literatura va un poco a la zaga. Salvo casos como el de Yuri Herrera, la gran mayoría de la ficción que se escribe sobre el narco es prejuiciosa y está poco informada". Ella publica este año Campos de amapolas antes de esto (El Aleph), que, paradójicamente, es una novela. Eso sí, con mimbres bien reales. La ficción sirve en este caso para reflejar la transformación de México a lo largo de los últimos años, en los que el narco ha ido ganando posiciones en el engranje social del país.
Para Lolita Bosch, "lo deslumbrante" está en los estudios que documentan una realidad que, por lo general en México, supera a la ficción. Así lo cree por ejemplo el periodista Ricardo Ravelo (Veracruz, 1966), que ha trabajado durante 21 años para la revista Proceso. En esta publicación ha reporteado las connivencias entre la clase política y empresarial con los narcotraficantes. "Te vas a morir junto con tu esposa si no le bajas a tus reportajes", le advirtieron por teléfono cuando descansaba en su casa tras el almuerzo. Estas amenazas a periodistas en México conviene tenerlas en cuenta, sobre todo si se llevan tantos años hurgando en la misma herida. Ahora dirige la revista Variopinto y acaba de lanzar en España Narcomex (Debate), su último y desolado testimonio sobre la expansión del poderío económico y social de las redes criminales. En este libro los datos presentados por Ravelo producen escalofríos: el narco controla el 80% de los poco más de 2.000 municipios de México. "El poder del narcotráfico es de tal magnitud que ya se le considera un Estado dentro de otro Estado". Ravelo lamenta que la movilización del ejército por parte del Calderón ha sido absolutamente estéril. Es cierto que muchos de sus cabecillas han acabado entre rejas o acribillados pero las organizaciones que dirigían, en concreto los 14 cárteles que se reparten el territorio mexicano, siguen operando "como si no hubiera pasado nada".
Lo mismo piensa el periodista e historiador británico Ioan Grillo, asentado en México D.F. desde 2001, donde ha trabajado como corresponsal para Time Magazine, CNN, Associated Press y Sunday Telegraph. A la capital azteca le condujo la curiosidad. Se crió en Brighton, como él mismo cuenta a este suplemento "una de las ciudades británicas con más alto índice de consumo de drogas". Vio despeñarse por el abismo de las adicciones a la heroína, la cocaína y otras drogas de diseño a algunos conocidos. "Luego también pasé un verano trabajando en una discoteca de Ibiza. Allí el consumo está disparado. Es increíble". En México empezó a tirar del hilo para comprobar de dónde y cómo llegaba todas esas sustancias a nuestro continente. Sus pesquisas han cristalizado en Narco (Tendencias), volumen de reciente aparición en España en el que, a lo largo de casi 500 páginas, repasa la historia del narcotráfico, radiografía su anatomía y vislumbra su futuro.
Ese futuro se perfila a lo lejos como un signo de interrogación. En el fin de un conflicto de tan devastadora magnitud no parece que los libros tengan opción de jugar un papel demasiado eficaz. Pero sí es cierto que pueden ser un primer paso hacia algo. Algo que se acerque a la paz y la tranquilidad de las madres mexicanas, hoy angustiadas porque el curso de los proyectiles en las balaceras es incierto. Incluso bebés, en sus carritos, han recibido los impactos (la fotografía puede verse en Narcomex). Ravelo lo tiene claro: "Sin información no hay cambio social y político". Y eso es lo que quieren los mexicanos. Porque como dice el poeta Javier Sicilia, cuyo hijo fue asesinado por el narco en 2011, y ahora abandera a un movimiento social en contra de la violencia, "¡ya estamos hasta la madre!".


¿Y con la vuelta del PRI al poder, qué?

La llegada al poder del PRI, con Peña Nieto a la cabeza, pone una cuestión sobre la agenda política mexicana: ¿Cómo va a afrontar el nuevo gobierno el desafío del narcotráfico? En los años de la 'dictadura perfecta' (así denominó Vargas Llosa los 70 años del gobierno del PRI en México) fueron comunes los pactos subterráneos con los líderes mafiosos. La duda es si se va a volver a esa connivencia interesada para rebajar la tensión.

ÉLMER MENDOZA: "No hay democracia pura. Siempre hay matices. El ejercicio del poder es conseguir convenios para que la gente viva lo mejor posible. Si hubo un gobierno que declaró una guerra y ahora hay otro que no quiere esa guerra, ¿con quién va a pactar? Los narcos no son fantasmas. Yo he votado al PRI con la esperanza de que rebaje la tensión y de que los mexicanos puedan salir a la calle tranquilos.

RICARDO RAVELO: "Con el PRI en el poder no se puede esperar otra cosa más que pactos con la mafia. De hecho, muchas zonas del país empiezan a tranquilizarse tras el arribo del PRI al poder. Eso, aclaro, no quiere decir que la estrategia de combate esté funcionando, simplemente indica que en esas zonas un grupo criminal se ha consolidado".

YURI HERRERA: "No creo que los pactos del crimen organizado con políticos y empresarios se hayan suspendido durante los años del panismo (en el caso de los vínculos con las grandes corporaciones hay casos escandalosos, de miles de millones de dólares lavados al narco, por los cuales no hay nadie en prisión), si acaso, dejaron de responder a una sola agenda. Yo no creo que se deba dejar de perseguir a los criminales, pero creo que la mera persecución de los criminales no va a solucionar nuestros problemas. Éste es un problema de salud pública, y es en última instancia un tema que merece una discusión más profunda sobre el papel de las drogas -legales e ilegales- dentro de nuestra cultura. La legalización paulatina de algunas drogas es un paso necesario, pero no suficiente".


JUAN PABLO VILLALOBOS: "Resulta complicado hacer pronósticos en este momento. Lo único que sé es que del PRI sólo podemos esperar lo peor, así ha sido siempre, no hay razones para imaginar que ahora será diferente".


LOLITA BOSCH: "Ahora no hay un capo con poder para gestionar la mayor parte del territorio nacional como lo hubo en los 80 y 90 (Miguel Ángel Félix Gallardo) y, además, hoy los cárteles se han sublevado. Esto es un descubrimiento, para ellos. Y han surgido conglomerados criminales como los Zetas que no necesitan para nada ningún tipo de pacto. Ellos arrebatan, compran y ponen el precio. Obvio que pactan con las autoridades, de eso nadie mínimamente informado puede tener ninguna duda. Pero pensar que hoy el PRI regresa para pactar es suponer que el genocida de Felipe Calderón no lo hizo. Por supuesto que lo hizo. ¡Hoy no pueden gobernar sin ellos! Es impensable. Ni siquiera en los estados supuestamente gobernados por la izquierda".
IOAN GRILLO: "Peña Nieto ha dicho que pretende reducir los homicidios y la extorsiones. Es una aspiración legítima. Lo que tiene que tener claro es que es ineficaz ir a por todos los cárteles a la misma vez. Hay que centrar los objetivos en los más violentos. Además, la legalización de la marihuana en Colorado y Washington plantea muchas dudas acerca de la estrategia de enfrentamiento directo del narcotráfico con el ejército".